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Fujimori: un año en el banquillo de los acusados

EFE
Fujimori es sindicado por los secuestros de un periodista y un empresario y por las masacres cometidas por el escuadrón militar "Colina".

Paola Ugaz
Lima, Perú

El ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) cumplió esta semana un año sentado en el banquillo de los acusados con la salud deteriorada y esperanzado en los vientos de cambio que corren en la Corte Suprema de Perú.

Este juicio es histórico para América Latina porque constituye el primer proceso que se le sigue por derechos humanos a un ex presidente de un gobierno democrático. Paradójicamente comenzó un diez de diciembre, día mundial de los derechos humanos, en 2007

De acuerdo a su hija mayor y congresista, Keiko Fujimori, su padre sufre de una variedad de gastritis aún no determinada (motivo por el cual se le practicó un examen al colon) así como problemas de circulación sanguínea en las piernas.

También, a lo largo de los últimos doce meses, el ex jefe de estado fue sometido a una operación en la que se le quitó parte de la lengua porque se le encontraron células cancerígenas, se le encontró un quiste benigno en el páncreas, ha sufrido de hipertensión y tiene riesgo de una trombosis.

Keiko Fujimori señaló a los medios peruanos que "el único éxito de los opositores a mi padre este año es haber deteriorado su salud, pero lo mas importante que es su moral está en alto, es algo que nunca podrán evitar".

Fujimori, de 70 años, es sindicado por los secuestros del periodista Gustavo Gorriti (entonces corresponsal del diario español El País) y el empresario Samuel Dyer y por haber su función como jefe político en las masacres a nueve estudiantes y un profesor de la Universidad La Cantuta y de 15 personas -entre ellos un niño de 8 años- cometidos por el escuadrón militar "Colina".

El ex gobernante, que puede ser condenado a 30 años de prisión, centra sus esperanzas en los vientos de cambio que corren en la Corte Suprema peruana, tras la elección a inicios de mes como presidente de la judicatura del magistrado, Javier Villa Stein.

El magistrado se ha mostrado contrario al pilar fundamental de la acusación contra Fujimori: la teoría de la autoría mediata, que supone que los delitos cometidos por el grupo Colina fueron cometidos bajo la responsabilidad penal del ex mandatario, porque tenía una posición de poder sobre aquellos militares.

Terra Magazine accedió a la sentencia del líder máximo de la banda terrorista Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, que fue revisada y ratificada por la entonces Sala Antiterrorista que dirigía, el propio Villa Stein. En ella el magistrado argumentaba que la autoría mediata es una "autoría directa disfrazada" y no es válida porque "sus miembros son parte de una división organizada del trabajo global, del que son coautores".

Es decir que Guzmán fue "coautor" y no "un operador, mecánico, no comprometido".

Otro hecho que ha creado suspicacias entre los activistas de derechos humanos es que el hijo del magistrado Villa Stein ha trabajado en el estudio de los abogados Nakasaki-Souza, que defiende a Fujimori desde el año 2001.

El próximo año, Villa Stein tendrá la responsabilidad de organizar la sala de la Corte Suprema que señalará la sentencia en segunda instancia de Fujimori, quien ya está sentenciado por seis años por los delitos de suplantación de autoridad.

Por su parte, Gloria Cano, abogada de la parte civil dijo a Terra Magazine que "el juicio sirve para mostrar la verdad, la etapa procesal ha sido transparente y limpia gracias a la actuación del tribunal".

"Pero lo mas importante para la historia peruana es que hemos conocido desde adentro la verdad del grupo Colina, cómo funcionaba el destacamento, la frialdad con que veían a las victimas, cómo practicaron los crímenes y lo poco que valía la vida humana en esos años. Se respondió al terror con más terror. Es un balance positivo adicional al procesal porque nos permite prevenir que no se vuelva a repetir", expresó Cano.

Para Cano, también directiva de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), la sentencia al ex presidente -conocido por seguidores y opositores como El Chino- "debe traer dignidad a la gente y a la democracia que fue burlada por el gobierno de Fujimori".

Por el contrario, el abogado defensor de Fujimori, César Nakasaki, dijo a los medios que el juicio "en el aspecto jurídico, es impecable" al tiempo que afirmó que la sala que preside César San Martín "nos garantiza el debido proceso".

La sentencia a Fujimori está prevista para el mes de febrero, por ello, el saliente presidente de la Corte Suprema, Francisco Távara pidió que respecto el fallo final del ex presidente "sea cual fuere el sentido de esta decisión que será producto de la independencia e imparcialidad de la sala que está juzgando al ex presidente".

El presidente de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Ronald Gamarra, le dijo a Terra Magazine que "la mejor lección de este proceso es que demuestra que nadie está por encima de la ley. Es un fuerte llamado para la clase política en el sentido de que cuánto mas poder se tiene, hay mayor responsabilidad. El hecho de que Fujimori sea presidente del Perú juega en su contra y no a su favor".

Consultado sobre cómo percibe al otrora poderoso gobernante peruano luego de asistir a las cerca de 130 sesiones judiciales en el Fundo Barbadillo, Gamarra señaló que lo ve como "una persona vencida y temerosa".

La suerte jurídica de Fujimori se decide en 2009. La política depende de la primera. Se dice que El Chino no descartaría postularse por cuarta vez para ser presidente de Perú.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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