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Reuters
Ry Cooder con su Grammy 2004 obtenido por Mambo Sinuendo, álbum en colaboración con el cubano Manuel Galbán.
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Diego Salazar
En 2003, la revista Rolling Stone decidió que el señor Ry Cooder era el octavo mejor guitarrista de la historia. Una decisión discutible como todas las relacionadas con este tipo de listas.
Le precedían a Cooder ilustres como Jimi Hendrix, Duane Allman, B. B. King, Eric Clapton, Robert Johnson, Chuck Berry y Stevie Ray Vaughan. Y completaban los diez primeros puestos de la lista Jimmy Page y el eterno Keith Richards.
Pero, más allá de posibles polémicas alrededor de la ubicación de uno u otro genio de las cuerdas, de clamorosos olvidos o presencias cuestionables, si hay algo que esta lista dejaba claro, si hay algo que la lista ponía en evidencia, finalmente y en lo que al señor Cooder respecta, es su grandísima y a veces ignorada influencia.
Para mucha gente, Ry Cooder no es sino el hombre detrás de esa merecida y globalizada exhumación de cierta música cubana que respondía al nombre de Buena Vista Social Club. Pero en realidad, si uno se fija atentamente, la impronta de Cooder se halla por todas partes: fue guitarrista de sesión con los Rolling Stones entre 1968 y 1969; ha sido el artífice de la música que redondeaba la banda sonora de esa obra maestra de Wim Wenders, Paris, Texas; ha realizado exploraciones y aproximaciones, como intérprete y productor, a géneros típicamente americanos como el blues, el gospel, el tex-mex, el rock and roll y la lista podría seguir y seguir; y a día de hoy prosigue su búsqueda interesándose por las diferentes derivaciones que, en su California natal, está teniendo la música de influencia chicana.
Ry Cooder es un hecho, es muy sencillo de ver, se encuentra por todas partes. Pero no sólo es un músico hiperactivo, poseedor de una inagotable y estimulante curiosidad, el señor Cooder es también un músico comprometido. Ya Chávez Ravine (2005) era un gran fresco musical que sumergía al oyente en la música, en la enorme diversidad musical y social, de las zonas pobres y marginadas, con enorme influencia chicana, de esa ciudad monstruo llamada Los Angeles.
Ahora Cooder, un par de años después, vuelve a las andadas. My name is Buddy, el disco que acaba de publicar y que narra las aventuras de un gato obrero de nombre Buddy Red Cat, incurre en un tradicional género narrativo del país del norte: la Americana. Cooder lanza a Buddy carretera por delante para, a través de sus canciones y unos textos cortos que las acompañan, relatar lo que él ha denominado "la desaparición de una era". Esto es, la desaparición del trabajador norteamericano, de la clase obrera americana, durante tanto tiempo sostén de la economía del país.
Entrevista
Terra Magazine: ¿Lo primero que quería preguntarle es si concibió o, al menos, considera My name is Buddy un álbum político?
Ry Cooder: Bueno, desde mi punto de vista es la historia de la desaparición del trabajador americano, narra el fin de una era. Buddy, el personaje, es una oportunidad para decir, para contar, lo que está ocurriendo a esta gente, a la clase trabajadora de nuestro país. Están desapareciendo, y con ellos una manera de vivir, una manera de entender el mundo, todo lo relacionado con ellos. Así que sí, desde ese punto de vista, es político. Pero creo que la gran mayoría de cosas son, de alguna manera, políticas. Creo que todo lo que tiene que ver con la manera de entender el mundo en que vivimos, con cómo se ve afectada la vida de la gente, es política.
Terra Magazine: ¿Siempre ha entendido la música como una herramienta política?
Ry Cooder: No, no he pensando en ella de esa forma siempre. Pero esto es porque muchas veces uno no se detiene a pensar estas cosas mientras las hace, sencillamente las haces, pero por supuesto que la música es una herramienta política. Todos esos viejos discos, Woody Guthrie, la música folk de los años 30, música de granjeros, música de trabajadores, eran eso, gente describiendo una forma de vida en sus canciones, y esas canciones eran intensamente políticas, aportaban una perspectiva social.
Terra Magazine: Es casi imposible no oír el eco de This land is your land u otras canciones de Woody Guthrie a la hora de escuchar My name is Buddy, ¿tenía muy presente la figura de Guthrie mientras trabajabas en el disco?
Ry Cooder: Siempre me ha gustado mucho su música, esas canciones sindicales, inclusive cuando empecé a grabar discos eso era lo que yo hacía, música de protesta, que hablaba de los derechos de los trabajadores, que llamaba a luchar por mejores condiciones de vida, y por supuesto que estaba muy inspirado por Woody. Es música que quiere dar testimonio de la vida de la gente, la vida de los trabajadores americanos, una vida que es una constante lucha. En realidad, esto es lo que es la historia de mi país, la historia de Estados Unidos, si uno la conoce realmente. Pero claro, esto es algo que no se enseña en las escuelas, he podido comprobar que los niños, nuestros niños, no tienen idea de qué ha ocurrido en nuestro país, de las cosas por las que la gente ha debido de pasar. Y sus padres tampoco, en realidad. Así que ahora que he hecho este disco, espero que los niños lo oigan y le pregunten a sus padres: "Mamá, ¿por qué ha sido arrestado Buddy? Y que su madre diga: "Vamos a averiguarlo, vamos a entender qué ha ocurrido". No sé si esto ocurrirá realmente, pero sería una buena idea que sí.
Terra Magazine: ¿Realizó algún tipo de investigación para escribir las canciones? Puedo pensar en muchísimos libros al respecto, incluso algunos de ficción relativamente recientes como Pastoral americana o Me casé con un comunista.
Ry Cooder: He leído libros sobre este tema durante toda mi vida, tengo miles de ellos. Si vas a los libros, a los libros que hablan de la historia de los sindicatos, de la lucha obrera, de la evolución de las corporaciones, puedes encontrar una canción para Buddy casi en cada página. Si me lo propusiera, podría estar escribiendo canciones sobre Buddy por los próximos diez años.
Terra Magazine: Hay otro libro que me viene a la cabeza ahora mismo, Fast food nation, de Eric Schlosser, ¿lo leyó?
Ry Cooder: Por supuesto, un gran gran libro, me encantó.
Terra Magazine: ¿Cuál fue la influencia del personaje de Walt Kelly, Pogo, a la hora de crear a Buddy?
Ry Cooder: Cuando era niño, más o menos cuando tenía cinco años, este amigo de mis padres, que se encontraba en una lista negra y no podía trabajar y que fue además quien me dio mi primera guitarra, tenía todos los libros de Pogo en su casa. Así que yo iba ahí a leerlos. Los he leído toda mi vida, fueron los primeros libros que leí, era un mundo estupendo para mí, un mundo en el que los animales servían para discutir temas importantes, donde se hablaba de temas sociales a través de las situaciones en que esos personajes se veían involucrados. A la hora de hacer este álbum, de pensar en Buddy, me pareció que Pogo era un gran comienzo.
Terra Magazine: Existe una larga tradición de ese tipo de personajes en la historieta americana, personajes como Snoopy de Peanuts, Krazy Kat, el Hobbes de Bill Waterson.
Ry Cooder: Exacto, hay muchísimos animales que nos ayudan a comprender problemas humanos en las historietas. Pogo fue mi primera aproximación a todo esto, yo era un niño pequeño, no lograba entenderlo por completo pero adoraba leer esos libros, estoy seguro de que mi actividad favorita a esa edad era leer a Pogo y oír la música que este amigo de mi padre ponía en su tocadiscos, Woody Guthrie y toda la tropa. Era el show completo.
Terra Magazine: La nota de la discográfica hablaba de la colaboración de Pete Seeger, ¿podrías contarnos en qué consistió esa colaboración?
Ry Cooder: En algún momento pensé que estaría muy bien contar con Pete en alguna de las canciones del álbum. Él ya no viaja demasiado, así que su hermano Mike y yo fuimos a su casa en Beacon, Nueva York, a grabar "J. Edgar", la canción del cerdo. Elegimos esta canción porque, como mucha otra gente, Pete tuvo muchos problemas con J. Edgar Hoover, así que pensé que sería interesante que tocara en ese tema. Fuimos ahí, pasamos un día juntos, Pete, Mike y yo, comimos juntos y, básicamente, hablamos. A Pete le gusta charlar, es un gran conversador, así que nos pasamos buena parte del día sentados conversando.
Terra Magazine: Hay una canción homenaje a Hank Williams también.
Ry Cooder: Así es, lo que ocurre es que quería hablar del precio de la fama, Buddy quiere que vosotros sepáis quién era en realidad Hank Williams. Buddy está diciendo: "Todos ustedes, la gente ahí fuera, no conoce a Hank Williams como lo conocí yo, ustedes saben lo que la prensa decía de Hank, esa gran estrella, rico y famoso, y eso es todo, un montón de tonterías. En realidad, no saben nada de él. Yo lo conocí de otra manera, Hank y yo fuimos amigos, sencillamente. Escuchábamos la radio, dábamos vueltas en el viejo cadillac, yo no quería nada más que eso de él". Buddy no sabe ni leer así que no quiere un autógrafo, tampoco puede usar dinero así que no quiere su dinero. Esta ha sido mi forma de dejar claro lo falso que me resulta el star system, todo ese mundo es falso, y eso fue lo que se llevó a Hank, eso fue lo que lo mató, cualquiera puede verlo, es bastante obvio, sólo hay que detenerse a pensarlo. Personalmente, desprecio la idea de que un músico sea cogido y convertido en una mercancía por una compañía, me pone enfermo. Y, lastimosamente, así es ahora, basta que nos fijemos en American Idol, no hay nada más ahora, todo es así. Es triste ver cómo algo tan hermoso como la música ha sido distorsionado de esa forma, pero así es como las grandes compañías educan al público hoy en día. No existe, no existe más, algo tan fundamental como la percepción personal de las cosas, como la visión personal de las cosas. Esa es otra cosa que me gusta de Buddy, él sencillamente piensa de su propia manera, nadie le dice cómo o qué es lo que tiene que pensar. Hay otra cosa que me lleva a hacer este disco y estas canciones, y es que quizá los niños puedan escucharlas, puedan leerlas, y así quizá puedan aprender algo por dios, escúchenme por favor, no crean todo lo que les dice la televisión, piense por ustedes mismos, desarrollen una visión personal, una opinión personal.
Terra Magazine: ¿Cree que un disco, que la música puede contribuir a cambiar las cosas?
Ry Cooder: No lo sé. Tengo que decirte que llegados a este punto, lo que veo en mi país -y estoy seguro de que la situación es similar en todo el mundo- es que estamos bastante jodidos, el mundo como yo lo conocía ya no existe. Las grandes empresas se han inmiscuido en todos los aspectos de la vida de los americanos. Todo esto empezó con el gobierno de Reagan, bueno, en realidad empezó en los años 30, pero Reagan hizo más por destruir nuestro país que cualquier enemigo extranjero. La gente cree que Bush es peligroso, y lo es con toda certeza, es un payaso loco como me gusta llamarlo, pero fue Reagan quien empezó todo esto, el que sentó las bases para el delirio que estamos viviendo. Y ahora las grandes corporaciones tienen todo el control, todo el poder, absoluta influencia, sobre nuestras vidas. No podemos tomarnos ni siquiera un café sin darles dinero. Yo cumplo 60 este año, yo nací y crecí en un mundo distinto, cuando yo nací muy poca gente poseía un televisor. El mundo cambia, el sigue prosigue su marcha, eso es normal, es natural, ese no es el problema, pero la situación a la que hemos llegado, lo que llamamos "la forma de vida americana" ha dejado de ser una manera de vivir, una vida social, para pasar a ser una vida corporativizada, controlada en cada uno de sus aspectos por las grandes compañías, en la que todo se reduce al dinero. Y es algo bastante jodido. Así que me dije: "Me sentiré mejor si hago este disco, no estaré tan cabreado, tan enfadado, al menos dejaré claro que no me gusta el estado de las cosas, que creo que las cosas podrían hacerse de otra manera".
Terra Magazine: ¿Y ha pensado en cómo llegará ese mensaje a la gente, en cuál puede ser la reacción del público?
Ry Cooder: Bueno, este es un disco que necesita su tiempo, Buddy toma unos minutos, tienes que oírlo, tienes que leerlo, tienes que volverlo a oír y releerlo, hay muchas cosas dentro¿lastimosamente no hay mucha gente dispuesta a tomarse ese tiempo, todo el mundo anda muy apurado hoy en día, corriendo para todas partes. Tenemos los teléfonos móviles, los iPods, tenemos las PSP, así que no sé si en realidad vaya a haber alguien se vaya a tomar la molestia de oír a Buddy con calma. Confío en que haya alguien, en que haya gente a la que le importe. Pero bueno, es así, este no es un álbum masivo evidentemente, es un disco para algunas personas. Supongo que la mayoría de la gente dirá: "Lo siento, pero no tengo tiempo para Buddy, me gustan los gatos pero no tengo tiempo".
Terra Magazine: ¿Se siente cómodo con eso, sabiendo que su música es para un público reducido?
Ry Cooder: Sí, claro. No creo que sea cuestión de número. Mi verdadera preocupación es que puede llegar el momento en que ya no se hagan discos así, y nos estamos acercando a eso. No sé durante cuánto más tiempo sea posible hacer discos de esta manera, discos como éste no son nada común hoy en día, no aparecen demasiados discos así ya. Si me preguntas si me siento cómodo con eso, por supuesto que me gusta poder hacer estos discos, pero no creo que vaya a durar mucho tiempo, y una de las razones es que nosotros somos viejos ya, mira a los músicos, todos estamos viejos, pertenecemos a otro tiempo. Hemos estado haciendo esto por tanto tiempo que, de alguna manera, nos hemos ganado algo de respeto. Esto es lo que me gusta hacer, me gusta que los discos suenen bien, llevo haciendo discos toda mi vida y me siento feliz haciéndolo. Yo me siento satisfecho con mi trabajo, no sé qué signifique eso para el resto del mundo, pero a mí me hace muy feliz grabar discos. Si les gusta a ocho personas, pues bien. Si les gusta a 800 personas, pues eso también está bien.
Terra Magazine: ¿Dónde vive actualmente?
Ry Cooder: En Santa Monica, siempre he vivido aquí. Aquí es donde nací.
Terra Magazine: ¿Y se siente cómodo ahí?
Ry Cooder: Bueno, no es el mejor lugar del mundo pero si tienes que vivir cerca de Los Angeles, Santa Monica está bien porque tienes el mar también, el aire es mucho más limpio, no hay tanta contaminación como en L.A. Ocurre que ahora Santa Monica es una ciudad bastante grande, se ha vuelto una ciudad muy congestionada, hay muchísimo tráfico, se ha vuelto demasiado grande. De tanto en tanto mi mujer y yo pensamos que deberíamos mudarnos, que deberíamos buscar un lugar más tranquilo, pero ¿a dónde podríamos ir? Todos nuestros amigos están aquí, toda nuestra vida está aquí, si me mudara a Los Angeles, por ejemplo, muy probablemente no volvería a grabar discos.
Terra Magazine: ¿Viaja mucho?
Ry Cooder: No, no me muevo de casa en absoluto. Es muy complicado viajar para mí, no me siento demasiado cómodo en otros sitios, no duermo bien en los hoteles, no puedo comer bien lejos de casa¿siempre he sido un tipo bastante hogareño, la verdad.
Terra Magazine: ¿Se encuentra trabajando en otro disco?
Ry Cooder: Sí, siempre estoy trabajando en algún proyecto. Acabamos de producir este disco con Mavis Staples (leyenda del gospel) y los Origin Freedom Singers. Hemos hecho un gran disco, estoy casi seguro de que será toda una sensación. También he hecho un disco con Ersi Arvizu, quien trabajó conmigo en Chávez Ravine, hemos hecho un disco solista con ella. Tengo pensado que Chávez Ravine y My name s Buddy sean parte de una trilogía junto a otro disco en el que estoy a punto de empezar a trabajar. En realidad, estaba trabajando en ese disco cuando se me ocurrió lo de Buddy, así que lo hice a un lado y me lancé a trabajar con Buddy.
Terra Magazine: ¿Tiene título ese disco?
Ry Cooder: Sí, claro, se llamará It's your nickel. Es un dicho, un viejo dicho americano, cuando alguien expresa su deseo por conseguir algo, tú le dices it´s your nickel, lo que significa que es esa persona quién debe hacer el esfuerzo, buscarse la vida.
Terra Magazine: ¿Ha pensado en hacer alguna gira, en presentar en vivo My name is Buddy?
Ry Cooder: No, como te decía antes, tengo problemas con el hecho de viajar. Actuar en vivo es un trabajo completamente distinto. Aún no es seguro que no hagamos ningún show en vivo, pero de momento no existe ningún plan al respecto.
Terra Magazine: ¿No echa de menos los escenarios?
Ry Cooder: No, para nada. Nunca he sido un fan de tocar en vivo. Me gusta trabajar en el estudio, me gusta estar en casa. Cuando subo a un escenario hay problemas que no puedo resolver y se me hace algo imposible, me preocupa demasiado el sonido, las luces, todo, si el lugar es demasiado grande o demasiado pequeño, que es lo que he comido ese día y si me ha sentado bien, etc. Sabes, ahora mismo volar es una experiencia muy poco agradable, y hay sitios a los que es imposible no ir volando, pero coger un avión es realmente incómodo, si te vas a dedicar a este negocio, es mejor que seas un hombre joven porque, de lo contrario, no sé si seas capaz de lidiar con todas estas tonterías.
Terra Magazine: ¿Echa de menos su juventud?
Ry Cooder: No, la verdad que no. No es algo que me preocupe. Mientras me encuentre bien de salud. Lo que sí extraño es cómo era la ciudad en esos años en que yo era joven, cómo era California, eso es lo que echo de menos, no mi juventud, sino ese tiempo en que no estaba todo tan superpoblado y no había Wal-Marts por todas partes, no había tantos centros comerciales ni autovías. Dios como odio todo eso, la verdad. Extraño el tiempo en que no era así.
Terra Magazine: Es un proceso irreversible.
Ry Cooder: Sí, claro que lo es. Por mucho que no me guste. Ahora si quieres ver algo de verde, si quieres ver el campo, tienes que irte muy lejos, a sitios remotos, puedes hacerlo pero tienes que coger el coche y conducir largo. Y yo ya no me siento con fuerzas ni ganas de hacer eso con mucha frecuencia.
Terra Magazine: ¿Qué disfruta además de la música, de dónde viene su inspiración?
Ry Cooder: Mi familia. Leer. Me gusta leer, obtengo muchísimo placer de la lectura, siempre he sido un gran lector, leo muchísimo, los libros son una cosa fantástica. Ficción, libros de Historia, reportajes¿me encanta leer. Ahora mismo estoy leyendo este libro, Down by the river de Charles Borden, una gran historia acerca de los carteles de la droga en México. También me gustan mucho las novelas de misterio, incluso he escrito una.
Terra Magazine: ¿Ha terminado una novela? ¿Tiene planeado publicarla?
Ry Cooder: Bueno, no lo sé aún. Me lo he pasado muy bien escribiéndola, he trabajado duro por las mañanas durante muchos meses, ha sido realmente divertido, ya sabes, construir los personajes, jugar con ellos¿No sé si quiero publicarla, creo que voy a dejarla reposar durante un tiempo para luego ver cuánto me gusta. No sé si alguien querrá publicarla, la verdad, es una novela muy extraña, y ahora mismo no tengo idea de si es buena o no. Pero bueno, hoy en día es posible publicar cosas en Internet, eso es una opción ahora.
Terra Magazine: Por supuesto, y de paso, ¿cuál es su relación con la tecnología? ¿le gusta navegar en Internet, por ejemplo?
Ry Cooder: No sé qué decir acerca de Internet, en realidad. Porque por un lado lo odio ya que es otra manera de conseguir clientes, de controlar a la gente y de hacer dinero de formas poco honorables. Pero por otro lado, uso el ordenador a diario, escribí mi novela ahí y navego por Internet todos los días en busca de información. Es realmente impresionante la cantidad de información a la que tenemos acceso gracias al ordenador e Internet. Paso mucho más tiempo con este aparato del que jamás hubiera imaginado. Pero como te decía antes, hay que ser cuidadoso con estas cosas porque ya encontrarán la forma de controlarlo, de utilizarlo en provecho de las grandes compañías. Por ejemplo, no sé hasta qué punto la música pueda funcionar en la Red porque los músicos no reciben un centavo por su trabajo distribuido online. Me gustaría que alguien me explicara cómo van a sobrevivir los músicos a estas transacciones en Internet, porque no veo que se esté haciendo nada al respecto.
Terra Magazine: Por último, pensando en su disco y mientras conversábamos se me ha venido a la mente otro libro reciente, Un hombre sin patria de Kurt Vonnegut ¿está de acuerdo con la comparación, ve la conexión?
Ry Cooder: Gran libro, me gusta mucho lo que hace Kurt Vonnegut. Es interesante, ahora que lo dices, no había pensado en ello, pero sí, creo que de alguna manera mi disco y su libro pueden estar conectados.
Terra Magazine