Terra
Terra
 
 

Terra Magazine

› Terra Magazine › Columnistas › Pablo Calvi

"Colombia se verá muy separada de sus vecinos"

U.S. Southern Command/Reproducción
Adam Isacson: "Si los Estados Unidos quisiesen apoyar un golpe de estado contra Correa no lo harían montando bases aéreas en Colombia. Lo harían de un modo mucho más sutil y menos evidente".

Pablo Calvi
Nueva York, Estados Unidos

A pesar de las declaraciones de buena voluntad y de respeto a la soberanía colombiana que tras su viaje relámpago por América del Sur se ha llevado el presidente Álvaro Uribe, el lunes próximo Colombia deberá enfrentar una andanada de críticas y pedidos de explicaciones durante la cumbre de UNASUR en Quito, Ecuador.

Este escenario, que le anticipa a Terra Magazine Adam Isacson, director del Center for International Policy -uno de los más respetados centros de pensamiento político en Estados Unidos- y uno de los mayores expertos estadounidenses en Colombia y América Latina, contribuirá a intensificar aún más el aislamiento diplomático de Colombia en la región. "Colombia se verá mucho más separada de sus vecinos", dice.

Para el analista, la formalización en las próximas semanas del acuerdo por el cual Estados Unidos podrá utilizar siete bases militares colombianas, en reemplazo de la base de Manta en Ecuador, también reavivará la animadversión latinoamericana contra los Estados Unidos, que se había atenuado luego del rechazo de la administración Obama al golpe de estado en Honduras.

Terra Magazine- ¿Cuál cree usted que es el objetivo del Pentágono al abrir estas bases en Colombia, más allá de transferir las operaciones de control de narcotráfico que se realizaban sobre el Pacífico desde Manta?

Adam Isacson- Realmente, yo me hago la misma pregunta. Y por el momento no creo tener demasiado buenas respuestas. La base de Manta estaba estratégicamente ubicada para monitorear el tráfico marítimo de drogas en el Pacífico, sobre las costas de Ecuador, Perú y el sur de Colombia. Todos los vuelos estadounidenses se realizaban sobre el Océano Pacífico. Pero ahora las bases que se usarán en Colombia están todas al este de los Andes. Es claro que no van a volar demasiadas misiones sobre el Pacífico.

También sabemos gracias al gobierno colombiano que las bases no van a remitirse a la lucha antidrogas, sino que van a realizar misiones de "contraterrorismo", un término lo suficientemente amplio como para abarcar prácticamente cualquier tipo de misión. Así que según lo que parece, habrá aviones estadounidenses volando sobre territorio colombiano prácticamente todo el tiempo, dándole datos de inteligencia al gobierno sobre movimientos guerrilleros que, en su mayoría, operan en las fronteras que Colombia comparte con Venezuela, Brasil y Ecuador. De hecho, las bases en Colombia inauguran una misión mucho más amplia que la de Manta. Y esto se suma al hecho de que, según parece, los Estados Unidos han liberado el corredor del Pacífico de cualquier tipo de vigilancia antidrogas.

¿Cuál sería entonces la misión de estas bases sobre el Atlántico y sobre América continental?

Pues el Atlántico ya está cubierto. Hay un acuerdo similar que el que se tenía con Ecuador, pero con Aruba y Curazao, dos islas holandesas. Y esos acuerdos se renovaron sin problemas. El Caribe, en ese sentido, está cubierto.

¿Cree entonces que las preocupaciones del gobierno brasileño son legítimas y que Estados Unidos podría intentar mostrar una mayor injerencia en el tráfico comercial entre varios países latinoamericanos, instalándose además como una potencia supervisora en América del Sur?

Pues yo creo que como primera medida el gobierno estadounidense ha hecho un pésimo trabajo al intentar explicar todo este movimiento a los países de la región. De repente, sin aviso, salta ante la opinión pública el hecho de que se están por instalar estas bases, las negociaciones son secretas y los países vecinos no tienen que saber nada de todo esto. Brasil, que es la potencia militar en América del Sur, y sus militares incorporaron dentro de las posibles amenazas a su soberanía un posible intento de los Estados Unidos por tomar control sobre el Amazonas. El escenario puede sonar ridículo para la mayor parte de los estadounidenses, pero es una hipótesis militar en Brasil. Entonces, si todo este movimiento ocurre sin explicaciones, es lógico que el gobierno brasileño se preocupe por el acuerdo. Y yo creo que habría sido exactamente lo mismo de haber habido un gobierno de derecha en Brasil.

¿Qué tipo de reacción se puede esperar tras la reunión la reunión de UNASUR, la Unión de Naciones Sudamericanas, este lunes en Quito?

Creo que la reunión va a reforzar el rechazo a las bases militares más allá de que varios de los gobiernos que asistirán le han dado provisoriamente una señal positiva a Uribe durante su gira por Suramérica ayer. Lo cierto es que, más allá de cómo se defina UNASUR, todos estos países van a solicitar muchas más explicaciones que las que dio Colombia hasta el momento. Seguramente, junto con el golpe en Honduras, las bases serán el tema principal de la reunión.

¿Qué tipo de poder de maniobra cree que tendrá UNASUR para evitar la instalación de las bases? ¿Podrá una declaración del organismo evitar o postergar la puesta en marcha del acuerdo?

Realmente, no creo que lo que se diga durante UNASUR pueda afectar el resultado del acuerdo. UNASUR no puede evitar que se firme un acuerdo bilateral entre Colombia y los Estados Unidos. Y tanto Colombia como los Estados Unidos van a asumir esta posición. Colombia está más que conforme con que los Estados Unidos refuercen su presencia en el país para ayudar a resolver algunos conflictos internos como el tema de la narcoguerrilla. Lo que, sin embargo, sí pueden hacer los presidentes de UNASUR es pedir diplomáticamente una larga serie de explicaciones y detalles. Pero ciertamente, los países que están en malas relaciones con Colombia, que son Venezuela y Ecuador, van a utilizar esta crisis al máximo.

¿Cree que Venezuela intentará aislar diplomáticamente a Colombia?

Sin dudas. Colombia se verá mucho más separada de sus países vecinos. Mucho más de lo que se ha visto hasta ahora. Los países más moderados, Brasil y Chile, ya han mostrado su descontento con las bases. Pero no nos olvidemos que Colombia ya estaba bastante aislada debido al tratado de libre comercio con los Estados Unidos, y en particular luego del ataque del primero de marzo de 2008 en el que luego de cruzar las fronteras de Ecuador, asesinaron al líder guerrillero colombiano Raúl Reyes. Hubo desde entonces un rechazo muy grande de estas acciones que se desarrollaron además sobre suelo ecuatoriano y sin ningún tipo de permiso del gobierno de Correa. La percepción es que ahora Colombia está invitando a los Estados Unidos luego de haber sido echada a la fuerza de Ecuador para tener una presencia mayor y más importante en su país. Y, claro, los países vecinos sienten un obvio resquemor al no haber sido consultados por esta maniobra.

¿Cree que este movimiento intensificará la presencia militar en el Amazonas?

Digamos que no creo que esto ocurra, sólo por la presencia de nuevas bases militares estadounidenses.

Me refiero en realidad a si considera que la presencia estadounidense creará la necesidad de una mayor presencia militar de Brasil, Venezuela y Ecuador en las fronteras con Colombia.

Es posible. Seguramente va a haber una vigilancia más intensa de parte de los Estados Unidos en esa zona. Y más apoyo a las operaciones colombianas también. Pero de algún modo tanto Brasil como Venezuela y Ecuador le están pidiendo desde hace tiempo a Colombia que controle más sus fronteras para evitar que las guerrillas y los paramilitares crucen y se instalen en sus territorios, causando problemas fuera de Colombia. Tener tropas estadounidenses patrullando las fronteras crea mucha desconfianza. Y si uno considera el incidente del primero de marzo sumado al hecho de que Colombia ha duplicado su poder militar en los últimos 10 años, es normal que se haya generado luego de conocerse el convenio por las nuevas bases un claro nerviosismo en los países vecinos. Esto se agrava aún más luego del pésimo trabajo que tanto Colombia como los Estados Unidos han hecho para explicar el tema.

Luego del golpe en Honduras, el presidente Correa habló de que había un golpe de estado contra su gobierno en preparación. ¿Cree que el aumento de la presencia militar de Estados Unidos en la región justifica el temor del gobierno ecuatoriano?

Lo dudo. Creo que si los Estados Unidos quisiesen apoyar un golpe de estado contra Correa no lo harían montando bases aéreas en Colombia. Lo harían de un modo mucho más sutil y menos evidente. Pero ciertamente, esto le da a Correa un argumento retórico muy potente. Correa y Chávez se beneficiaron mucho al ponerse en la vereda de enfrente de George W. Bush. Hablaban del "enemigo", del "imperio" y de que había que defenderse de él. Sale Bush y entra Obama, y con el golpe en Honduras quedó claro que la nueva administración apoyaba la democracia en sus diferentes formas en toda la región. Obama fue muy explícito pidiendo el regreso de Zelaya al poder y calificando su salida como fruto de un golpe de estado. Pero con el anuncio del tratado con Colombia y el establecimiento de estas bases, se les vuelve a dar argumentos a estos líderes para hablar del "imperio". A nivel interno, el anuncio de la creación de estas bases militares les da mucho impulso tanto a Chávez como a Correa. Y sin dudas debilita la posición diplomática estadounidense con respecto a América Latina.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

Terra Magazine

Terra Magazine América Latina, Vea las ediciones en español