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Un pionero de la música cubana

Pablo Calvi
Nueva York, Estados Unidos

Sobre el escenario, Juan de Marcos es una fuerza incontenible. Pero no caben dudas de que también cuando cae el telón este músico cubano excepcional se mueve con la intensidad de un huracán. A días no más de su presentación en Town Hall con la multipremiada Afro Cuban All Stars, su clásica formación de 17 estrellas de la música del caribe, esta leyenda viva y uno de los arquitectos detrás del Buena Vista Social Club vuelve a los Estados Unidos por primera vez desde el 2003, cuando el gobierno de George Bush le negó el permiso de entrada. Optimista, polémico y locuaz, de Marcos tiene una teoría de por qué lo dejaron afuera. Y todos los cañones apuntan ¿hacia-quién más? Emilio Estefan.

Terra Magazine: ¿Cree que el impacto de este bloqueo cultural que ha sufrido la música de su país ha sido fuerte, negativo, o que aún despertó más interés por los géneros del caribe?

Juan de Marcos: Yo creo que todas estas medidas despertaron más interés aún por la música cubana. Pero pienso también que ha habido intereses de alguna gente de la industria por que se prohíba el ingreso de algunos de nosotros. La música cubana cuando entró aquí en los años 90 entró por los aires, con un éxito arrollador. Y no sólo me refiero a las bandas que vendimos millones de discos como Afro Cuban y Buena Vista, sino también a las bandas cubanas jóvenes, los grandes músicos cubanos de las nuevas generaciones. Grupos como Bamboleo, que venían a este país con tremendo éxito. Pienso es posible que a alguna gente de la industria no le haya convenido eso y de alguna manera hayan influido sobre esos políticos que fueron los que lograron convencer a Bush de que cerrara el intercambio cultural. Por eso, seis años después, esperamos ser los pioneros para que se abra de nuevo la música cubana a los Estados Unidos, algo que es muy importante para los cubanos, porque nos permite juntar nuestra platita, pero también para la gente de este país, porque sin dudas nuestra música cubana es única en el mundo.

¿Tú haces referencia a los Estefan como esa parte de la industria que se benefició con la ausencia de músicos como tú? ¿Crees que ellos se han beneficiado con el embargo cultural?

Yo creo que sí. Mira, yo admiro mucho a Emilio Estefan por el talento que tiene y todas las cosas que ha hecho. Es un triunfador ya desde la época de Miami Sound Machine". Ahí tocaban cuatro amigos míos que vinieron aquí a los Estados Unidos y le escribían los arreglos a Emilio. Pero Emilio nunca ha apoyado a la música cubana realmente. El prácticamente se crió aquí, es más gringo que cubano. Y nunca ha apoyado a la música cubana joven. Hay muchos músicos cubanos exiliados en Miami y esos músicos tocan la timba, un género excepcional que ha surgido en Cuba recientemente. Hay muchas de las estrellas de la timba, como Manolín, el médico de la salsa, Isaac Delgado que es una estrella en mi país y Danny Lozada... y esos músicos de la timba no han tenido apoyo en lo absoluto por parte de la gente de la industria que tiene raíz cubana y que ¡coño! pueden apoyar a la música de su país. Y yo creo que éste es el caso en particular de Emilio Estefan para serte claro.

¿En qué medida crees que debería haber apoyado más a la música proveniente de Cuba?

Mira, aquí hubo una sola artista cubana que cuando entró Emilio la firmó y tuvo mucho éxito con el primer disco, pero él mismo la dejó caer. Le firmó cinco discos y los otros no los promovió y la tipa se hundió. Ella se llama Albita Rodríguez.

Realmente no ha habido un apoyo a esta música desde ningún lado. La televisión hispana aquí en los Estados Unidos, empezando por el mismo New York, es cubana. Y tampoco ha apoyado a los jóvenes músicos cubanos que han venido. No vamos a hablar particularmente de apoyar a la gente que viene de la Habana, porque como tú sabes aquí todos vinculan el hecho de vivir en la Habana con ser castrista, en una onda de politizarlo todo. Muchos aquí no tienen en cuenta de que somos simplemente artistas. De hecho, si te fijas, tienen más apoyo los boricuas y otros músicos latinoamericanos que los músicos cubanos, si quitamos claro a las superestrellas que se mueven en otro tipo de música no comercial como Tania León, una gran directora de orquesta cubana, o Paquito de Rivera o Arturo Sandoval. Pero ellos son grandes estrellas del jazz o de la música sinfónica y ahí no influyen los medios de difusión. Ahí lo que influye es la calidad del individuo y su talento. Pero si te descuidas, incluso estos artistas no han tenido el apoyo de la cubanidad estadounidense. Han recibido más apoyo de la intelectualidad blanca norteamericana, o la intelectualidad negra norteamericana.

Un anacronismo

Con Obama en el gobierno, asegura de Marcos, la caída del embargo cultural se hizo inminente. La larga lista de normativas impulsadas por George W. Bush que pesaba desde 2003 sobre miles de músicos de la isla y les prohibía pisar suelo estadounidense era, según el músico, un claro anacronismo. De hecho, junto con la aprobación de la nueva ley de presupuesto el Congreso de los Estados Unidos, Obama borró el miércoles pasado algunas las restricciones más flagrantes para aquellos cubanos residentes en Estados Unidos que deseaban visitar la isla. La nueva normativa abrió además un cupo mayor para el envío de remesas de dinero desde los Estados Unidos al caribe. Y con todo esto, no es para menos, de Marcos tiene motivos sobrados para celebrar.

"Obama es un político inteligente y un tipo que no va a hacer plata con el lobby contra Castro y todas esas tonterías", asegura. "Fueron los activistas de derecha quienes convencieron a Bush. Pero como le decía, no hizo falta demasiado esfuerzo porque Bush tampoco es un político inteligente".

¿Cómo fue que, a pesar del embargo, usted se las arregló para que todos los miembros de su banda tuviesen los pasaportes en orden antes de que se aprobase la nueva medida?

Bueno, fue un trabajo arduo, sabes. Pero el tema es que todos vivimos fuera de Cuba. Yo vivo en México porque mis hijas están estudiando allá. Sabe, éste es un sueño que tenía de hace muchos años. Reunir a mis amigos que están desperdigados por todos los rincones del planeta para hacer un Afro-cuban All Stars. Es como un dream team con músicos totalmente excepcionales amigos míos de hace muchos años, muchos de los cuales trabajaron conmigo en Buena Vista Social Club. Y reunirnos todos para divertirnos, disfrutando y trayendo nuestra música aquí los Estados Unidos es emocionante. Esta es la primera vez en seis años que hay una banda cubana de este nivel se presenta en los Estados Unidos.

Es cierto que esta es una entrevista sobre su música, pero me llama la atención que, a pesar de que los ritmos que tocas con los Afro-Cuban All Star no parecen estar demasiado politizados hoy por hoy, hay en realidad mucho de política detrás de su actividad como músico y productor. ¿Se consideras un activista?

Claro que lo que hago tiene cierto matiz político, aunque yo no soy realmente un político ni me interesa mucho quién manda ni nada por el estilo. Yo soy un artista y tengo mis opiniones. Como un León Gieco o un Fito Páez. Y de hecho digo lo que digo porque yo realmente creo que hubo ese trabajo de lobby hecho por gente de la derecha, que son quienes precisamente ahora están tratando de boquear en el Congreso el paquete de medidas de Obama. Obama quiere regular las pensiones, quiere eliminar las restricciones que tú tienes como ciudadano americano para visitar Cuba libremente, lo cual es un atentado contra los derechos del individuo norteamericano. Y en definitiva quienes sufren son las personas, pues la familia cubano-americana se halla dividida por culpa de los políticos, tanto los de aquí como los de allá. Esa familia ni siquiera puede darse el lujo de reunir a las madres con sus hijos. Está el hijo en Miami y la madre en Camagüey y el hijo no puede ir a ver a su mamá. Tiene que pedirle permiso al gobierno como si fuera un niño

¿Por qué cree usted que se mantienen estas divisiones, incluso en el espacio cultural?

El problema es que el tema Cuba genera grandes beneficios económicos. El hecho de politizarlo todo genera grandes ingresos. En Cuba no somos libres. Tú estás en la Habana y tienes que hablar mal de los americanos y de los exiliados. Pero si estás acá en los Estados Unidos tienes que hablar mal de Castro. Y detrás de todo hay intereses económicos y políticos. Es una polémica que genera más dinero que Microsoft.

¿Por qué considera que la nueva trova y ese estilo de canción ha sido tan apoyado por el gobierno cubano y al mismo tiempo otros géneros fueron descuidados al punto de que Ibrahim Ferrer terminó lustrando zapatos?

Bueno, yo realmente pienso que la música evoluciona. Y hay también intereses políticos. Por ejemplo, Pablo Milanés ha estado siempre alineado con el gobierno de Cuba y ha recibido más apoyo, claro, que otra gente. Pero también hay que reconocer que esa gente tiene un talento enorme. Porque un cantautor como Silvio Rodríguez es el Bob Dylan de las Américas. Pero claro, también hay intereses políticos detrás de todo esto. Ellos han estado completamente alineados. Pero no hablemos de los Afro Cuban All Stars, porque nosotros hemos transitado por todos los géneros.

En la música popular, yo creo que cuando un género pasa de moda el apoyo que tiene del gobierno en Cuba resulta menor.

Realmente, lo de Buenavista Social Club fue muy importante porque, como dice Hegel, las nuevas generaciones reniegan de las anteriores. Por eso lo de Buena Vista sirvió para decirles a los músicos jóvenes cubanos que ellos tienen una historia y que la estaban perdiendo. Cuando se dieron cuenta de que esa música era muy querida y respetada en todo el mundo, comenzaron a hacerle un lugar también.

¿Por qué crees que la música popular de Cuba, hoy, es prácticamente desconocida en el mundo?

Bueno, pues después de 50 años de embargo cultural y de todo tipo no puedes esperar que la música contemporánea cubana se conozca fuera de la isla. Cuando los músicos de timba se presentaban en Europa a fines de los setenta y principios de los ochenta, lo que hacían era completamente ininteligible para la gente. La Timba es cosa nostra, es muy complicada. Eso sólo lo podemos tocar nosotros. Los boricuas, por ejemplo, no la entienden. La timba es una mezcla muy complicada de Cool and the Gang, Earth Wind and Fire, Buena Vista Social Club, Aretha Franklin, un poco de MC Hammer y Snoop Dog. Tú mezclas todo eso y lo que sale es la timba. Y es ininteligible para la gente de aquí. Yo estoy convencido de que es la música del futuro. Y te firmo ya mismo que en cuanto se levante el embargo comercial, cuando los músicos cubanos tengan acceso a firmar contratos directamente con los miembros de la industria, esa música poco a poco va lo va a lograr su espacio. Del mismo modo que lo logró el son en los años 40 y los años 50. Porque es una música con una altísima calidad, está tremendamente bien hecha y el talento de los intérpretes es completamente fuera de serie. Yo diría que en Cuba están los mejores músicos populares del mundo. Puede sonar chauvinista, pero no lo es. Tú tienes que ver a los pianistas de 16 años que tenemos allí.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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