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Hola México: Una muestra de cine en Nueva York

Reproducción
Cartel de Ladrones Viejos, película de Everardo González, que se muestra en el festival.

Naief Yehya
Nueva York

El martes pasado comenzó en esta ciudad la segunda edición del festival de cine Hola México Film Festival, la muestra de cine mexicano más grande fuera de México. Este año el programa incluye 13 largometrajes, ocho de ellos de estreno en Nueva York. La selección de filmes ofrece un panorama muy amplio y diverso de la producción cinematográfica Mexicana reciente y va desde películas que han tenido reconocimiento de la crítica, como Voy a explotar, de Gerardo Naranjo, un eco frenético de Sin aliento, godardiano, trasplantado a la provincia Mexicana, cinta que tuvo una muy buena recepción en el pasado Festival de Cine de Nueva York, hasta un filme íntimo y aparentemente modesto como Aurora Boreal, de Sergio Tovar Velarde, una muy lograda reflexión sobre el suicidio que parte de la historia narrada en subjetivo de un niño de 14 años que quiere quitarse la vida; pasando por filmes muy taquilleros como Arráncame la vida, de Roberto Sneider.

En esta edición el festival le rinde un tributo a la actriz Angélica María, a quien se sigue conociendo como "La novia de México", y quien durante la década de los 60 apareció en numerosas cintas y se convirtió en una figura emblemática de la era. María ha estelarizado docenas de telenovelas y es una cantante romántica que ha logrado conservar su popularidad a lo largo de cuatro décadas. Se exhiben dos de sus cintas más exitosas: Cinco de chocolate y una de fresa, de Carlos Velo, un filme esperpéntico, divertido y absurdo, con guión del máximo exponente de la literatura de la Onda, José Agustín, y La verdadera vocación de Magdalena, de Jaime Humberto Hermosillo.

El panorama fílmico que se ofrece aquí nos permite identificar ciertos intereses comunes que se manifiestan en búsquedas temáticas y estéticas, así como una pulsante vocación transgresora. El suicido juvenil aparece como una inquietud, tanto en El viaje de Teo, de Walter Doehner, como en la mencionada Aurora Boreal. Así mismo, están presentes una serie de visiones sórdidas, como la del desolador peregrinar de tres mexicanos por los Estados Unidos en 40 Días, de Juan Carlos Martínez, o bien en la religiosidad irracional y delirante en el filme Desierto adentro, de Rodrigo Plá, un filme inspirado en los diarios de Sören Kierkegaard. Uno de los filmes más impactantes de esta selección es sin duda el documental Los ladrones viejos, de Everardo González, el cual junto con Arráncame la vida, ofrece visiones de un México que ha desaparecido, el de los años 60 y 70 en el filme de González y el de los 30 y 40 en el de Sneider. Los ladrones, es un formidable estudio de una generación de ladrones que, comparativamente con los criminales actuales, parecen sacados de una novela victoriana, ladrones que evitaban hacer daño a sus víctimas y que cultivaban su oficio como si fuera un arte. González es cuidadoso al no idolatrar a estos viejos pillos pero les permite presentar sus vidas, orgullos y vergüenzas.

Conversamos con Everardo González y con el director del festival, Samuel Douek, al respecto de la importancia e impacto que tiene un festival de esta naturaleza en Nueva York y del estado del cine mexicano.

¿Cual es la importancia de un evento como Hola México?

Samuel Douek: Mostrar que el cine mexicano es de la mejor calidad del mundo, que el cine mexicano sigue creciendo y haciendo producciones increíbles. Aumentar la demanda del cine mexicano en las ciudades donde el festival se presenta.

Everardo González: Creo que estos eventos son ahora la única posibilidad de tener una oferta cinematográfica atractiva. Sin ellos estaríamos obligados a ver lo que los exhibidores y los grandes estudios proyectan. Yo veo eventos como el Hola México y los demás festivales de cine en los que no necesariamente las posibilidades comerciales de una película se anteponen a la calidad de las mismas, como espacios de resistencia cultural, de hecho creo que la cerrazón de la industria de la exhibición cinematográfica, de alguna manera, ha provocado la existencia misma de eventos como Hola México. Afortunadamente existen promotores que se hacen cargo de organizarlos y a veces de padecerlos, por el bien de muchos.

¿Cual es su percepción del cine mexicano en este momento?

Samuel Douek: Es un cine que habla mi idioma por ser mexicano y mi idioma por ser cineasta. Un cine que me gusta mucho y es variado. El cine mexicano tiene excelentes producciones en el momento y sigue creciendo con grandes películas. En el festival de Guadalajara del 2008 vi muy buenas películas, lo que me da gusto ya que nos dio material para el festival que estamos presentando ahora. Pero lamentablemente el festival de Guadalajara en el 2009, tenía muy pocas buenas producciones nacionales, por lo que preocupa un poco el panorama para el festival del 2010. Pero sé que hay muy buenos proyectos en la cocina de muchos genios nacionales.

Everardo González: En mi opinión la producción de cine mexicano en este momento goza de buena salud. Un programa como el que se ofrece en Hola México es un buen ejemplo de esta realidad, la oferta es diversa y no necesariamente basada en las fórmulas probadas, esto además de ser saludable es también un privilegio porque habla de la libertad creativa con la que se está trabajando en México. Desafortunadamente el cine mexicano sigue siendo visto como una especie de "genero cinematográfico", eso ha hecho un poco de daño porque nos obliga a legitimarnos constantemente, a hacer entender que vale la pena invertir en la producción de películas y que vale la pena ver las películas, independientemente de su nacionalidad. Es absurdo pero el cine en México vive permanentemente tratando de convencer, como si se mantuviera en la cuerda floja permanentemente, de ahí que hayan surgido frases tan nocivas como: "consume cine mexicano". Y aún cuando la salud de la producción del cine en México más o menos ahí la lleva, el tema de la distribución y la exhibición es un desastre, aquí es cuando los monopolios, las palomitas, las coca-colas, los "sub productos" y los "consumidores" hacen del cine un negocio imposible y como hay legislación que busque hacer del cine una industria, los espacios se reducen cada vez más. En el caso del documental es complicadísimo llegar al público, tenemos incluso que enfrentar el prejuicio de quienes se encargan de que las películas se vean, bueno, incluso he llegado a escuchar a los empleados de las taquillas diciendo: "le aviso que es un documental" ...tenga usted mucho cuidado.

¿Se pueden imaginar hacia dónde va el cine Mexicano?

Samuel Douek: El cine mexicano crecerá en la cantidad de películas que se produzcan al año. Veremos más nuevos actores y actrices, y gente como Irene Azuela y Diana García serán vistas en más películas fuera de México. Directores recientes como Simon Bross, y Fernando Eimcke podrían empezar a hacer películas fuera de México. Veo al talento Mexicano moviéndose alrededor del mundo.

Everardo González: No veo mucha disposición de que la situación de la exhibición mejore, al contrario, cada vez se consolidan más los monopolios o los dúo polios, cada vez las instituciones que regulan la industria se convierten en juez y parte del negocio (y sólo ellos hacen negocio del cine). Lo que sí creo es que la producción seguirá funcionando si la burocracia del país nos lo permite.

¿Después de los Arieles de este año, crees que el panorama de nuestro cine está cambiando o se trató tan sólo de un fenómeno singular? los Arieles, el máximo premio a la cinematografía mexicana fueron otorgados este año en gran medida a cineastas y producciones independientes

Samuel Douek: No sé si esta cambiando, pero debe de hacerlo. La industria se tiene que consolidar, pero tampoco podemos dejar que unos cuantos dicten el futuro de la industria. En lo personal creo que no se debería de dar apoyo financiero para la producción de tantas películas, ya que creo que es una pena que esas películas no lleguen a ningún lugar, ni festivales de prestigio internacional como Cannes o Venecia, y cuando se estrenan en cartelera, si lo hacen, salen después de 14 días. El dinero de nuestro gobierno debería de darse a la mitad de las películas que dan hoy en día, y la otra mitad usarla para promocionar las películas de mejor calidad que sí se hagan. Dado que se hacen 80 películas al año, desgraciadamente muchas son muy malas.

Everardo González: Lo que sucedió este año en los Arieles, ha venido sucediendo en los últimos 5 años, creo que era importante entregar la estafeta al relevo. Poco se ha discutido el tema. La molestia que provocó no fue de parte de la comunidad cinematográfica, la molestia vino por parte de los productores, pero me parece que lo que sucede en la Academia es un reflejo fiel de la poca participación activa de la comunidad, que es en mi opinión, la responsable de generar una transformación benéfica para la industria, pero mientras sigamos creyendo que todos jugamos para equipos diferentes, entonces sí, será un fenómeno singular y no va a pasar nada.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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