
Julián Gallo
Buenos Aires, Argentina
Skewz es un sitio realmente genial. Allí se presentan una lista de artículos publicados en la web cuya selección fue realizada por los usuarios. Los títulos aparecen separados en dos columnas clasificados por los mismos usuarios como artículos "conservadores" o "liberales". Lo que en argentina podría ser más directamente denominado como artículos de derecha o artículos de izquierda. En Skewz el veredicto final sobre las tendencias de un texto son dinámicas. Es decir, los usuarios también pueden reconsiderar con su votación qué tan "liberal" o "conservador" en realidad es un artículo. Para hacerlo cuentan con una barra y un Skew (En inglés: "oblicuo, sesgado. Movimiento, curso o posición oblicuos").
Moviendo el Skew hacia la izquierda o hacia la derecha los lectores redefinen colectivamente que tan a la izquierda o a la derecha está en realidad un artículo.
Para participar -proponer artículos y votar- hay que registrarse y, voluntariamente, responder una originalísima encuesta donde los temas son las cosas consideradas importantes en la vida política norteamericana: La inmigración, la guerra de Iraq, el medio ambiente, etc.
La lista es presentada sobre una silueta humana. La columna vertebral de esa silueta designa una opinión moderada (el centro) y los costados, cuanto más alejados de la columna, posiciones extremas. El usuario vota desplazando los términos. Si uno tiene, por ejemplo, una posición "muy liberal" con respecto al aborto, puede desplazar esa palabra hacia el extremo izquierdo. Si por el contrario considera inaceptable en cualquier circunstancia interrumpir un embarazo, correrá el término hacia la derecha. Al terminar la encuesta es difícil imaginar a un sujeto que tenga todos los términos a la izquierda, en el centro, o a la derecha. De todos modos, esa será la opinión que esa persona tiene de sí mismo. Con el correr del tiempo al opinar sobre la selección de títulos, las posturas personales irán expresándonos y, tal vez, aquellas posiciones en las cuales alguien se consideraba liberal, terminan no siéndolo tanto para la visión del resto. Es así como nos verán los otros. Cuando un usuario hace un comentario en una nota, es posible acceder a su "silueta política" e interpretar mejor su comentario (Ver en el sitio la opción Como me veo yo y Como me ven los otros).
El futuro es de derecha
En la Argentina vivimos desde hace un tiempo un período donde parece haberse diluido lo tenue, todo tiende a ser blanco o negro, todo es tajante, todo es inexorablemente de izquierda o de derecha.
Hace no mucho tiempo, después de dar una charla sobre "el futuro de los medios", una persona conocida y "liberal" (en Argentina denominados "progres", como apócope de progresista) se me acercó y me dijo de manera irónica que hablar tanto del futuro "era de derecha". Al principio su comentario me desorientó ¿Podía ser el futuro de derecha? La cosa me resultaba tan absurda como pensar que el verano era de izquierda o la miel de derecha.
Tardé un tiempo en darme cuenta que en una sociedad cada vez más radicalizada la gente se vuelve binaria (prendido-apagado, conmigo o en mi contra, izquierda o derecha). Es así que cuando un término por distintas razones queda asociado a una posición política, su antónimo inmediatamente deberá representar la posición contraria. Sí, por ejemplo, la izquierda en la Argentina es la memoria, el pasado, el recuerdo; el futuro será inevitablemente la derecha (es la antítesis de lo que sucedió en la Revolución Francesa, donde también sometidos a un sistema de ideas binario se propuso, en aquel caso, abolir el pasado. En ese período el pasado fue la derecha).
Eso es lo que quería decirme aquella persona. No es que él lo pensara, es peor, él lo sentía. Esa persona estaba perdida, ya había sido "abducido" por la lógica binaria.
En el mundo binario no pueden convivir el pasado y el futuro. Sí se está con el ayer se está en contra del mañana. De ahí el peligro mortal que encierran los abducidos, no pueden evitar ver de manera negativa a todo aquello que sea lo contrario de lo que ven de manera positiva.
La idea me pareció tan absurda que imaginé después una lista de pares de términos -algunos antónimos otros no- donde uno -luego de una votación Skewz- terminara representado a la izquierda y el otro, a la derecha. Por ejemplo, en el dilema delirante Melón/ Sandía, el melón podría terminar siendo de derecha y la sandía de izquierda. Fíjese el lector en estos pares de palabras que siguen:
Día o noche. No puedo afirmarlo, pero estoy seguro que en una encuesta Skewz en Argentina el día sería de izquierda y la noche de derecha. Ni que decir de Hamburguesas o Asado; más directo aún Zapatillas o Botas. En una operación monstruosa en la mente colectiva, los sustantivos, los verbos y los adjetivos, se separan ahora en dos opacas categorías donde todo es sinónimo de otra cosa. Ahí está "muro" a la derecha y allá está "jardines" a la izquierda. Ahí están también los colores, los días de la semana (el "domingo liberal" y "el lunes conservador") las sustancias, los olores, los movimientos del cuerpo (Correr o Patear) todos ubicados en sus precarias dos cajitas de buenos y malos con los que cada vez más gente quiere clasificar a todas las cosas del mundo, desde el futuro, hasta los meteoritos. A propósito: ¿Los meteoritos son de izquierda o de derecha? En este caso no hay respuestas absolutas. Dependen en donde caigan. Si caen en Nueva York son de izquierda, si caen en Caracas, de derecha.
¿Esta columna es de izquierda o de derecha?
Terra Magazine