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Paraguay necesita un "sano nacionalismo", dice candidato presidencial

Jorge Saenz/AP
El ex obispo de 56 años Fernando Lugo es señalado como el favorito para las elecciones del 20 de abril en Paraguay. Él preconiza un "nacionalismo saludable" para fortalecer la democracia en el país.

Gerhard Dilger
Asunción, Paraguay

La campaña electoral en Paraguay está entrando en la recta final. Por primera vez en 61 años, la hegemonía del Partido Colorado está amenazada.

El protagonista principal de esta hazaña es Fernando Lugo, un obispo risueño de 56 años. La poderosa máquina clientelista colorada trabaja a tope para impedir la victoria de Lugo el próximo domingo, prevista por todas las encuestas. Muchos paraguayos temen un fraude.

En uno de los pocos momentos tranquilos de su frenético recorrido de campaña, Fernando Lugo recibió a Terra Magazine en el despacho de su "puesto de comando", en Asunción. Habló de su trayectoria, de algunos aspectos de su proyecto de gobierno, y de la posición que desea para su país en el contexto del Mercosur. Para marcar distancias con otros proyectos de la izquierda en América Latina, dijo: "Nuestros programas no son radicales, son racionales".

Terra Magazine: ¿Cómo hizo para llegar de obispo a candidato presidencial?
Fernando Lugo: Hubo un proceso de discernimiento en donde se toman todos los desafíos. Yo viví más de once años como obispo, más de treinta años como sacerdote. Sobre todo en San Pedro, la zona más pobre del país, hemos hecho una serie de actividades pastorales, sociales, de reivindicaciones económicas. Todo eso veíamos que era insuficiente cuando no hay voluntad política. Creemos que la política es una herramienta importante para el cambio real. Yo estaba como director de un colegio ya de obispo emérito, cuando un grupo significativo de ciudadanos, con más de cien mil firmas, me piden que si yo estaría dispuesto a dejar el ejercicio sacerdotal y liderar un movimiento amplio, abierto que pueda traer el cambio dentro del país. Eso fue uno de los impactos fuertes en mi vida. Este ofrecimiento valió la pena un discernimiento personal, y al final no tuve más que ponerme a la disposición de la ciudadanía paraguaya. Lo he hecho en la Navidad del 2006, en Encarnación, en mi casa materna. De ahí vino todo lo que significó Resistencia Ciudadana, la Concertación, y últimamente lo que es la Alianza Patriótica para el Cambio, conformada hace 14 meses que aglutina a nueve partidos políticos, a 20 organizaciones sociales, sindicales, de mujeres, de indígenas, campesinas. Llevamos las preferencias en todas las encuestas para las elecciones del 20 de abril.

Terra Magazine: Pero esto le valió críticas dentro de la iglesia, sobre todo desde el Vaticano¿
Fernando Lugo: El Vaticano ha reaccionado coherentemente, no podía ser de otra manera porque nunca en el mundo hubo un caso similar. No podía sentar un precedente, yo entiendo muy bien. No esperaba otra cosa, porque era un caso inédito, único. En estos casos la misma Curia Romana reacciona con bastante cautela. Pesa sobre mí una suspensión del ejercicio sacerdotal, por mis actividades políticas. Y eso es lo que yo había pedido.

Terra Magazine: ¿El Papa Benedicto XVI lo considera un sucesor de los teólogos de la Liberación?
Fernando Lugo: No, no sé, no sé como lo considerará el Papa, verdad¿ (risas) Aquí en Paraguay, nunca hemos estudiado Teología de la Liberación en mi época de estudiante, sí lo hemos hecho en Ecuador. Yo estuve allá cinco años como misionero, y fue mi primer contacto con los teólogos de la Liberación, por la experiencia pastoral, con monseñor Leonidas Proaño, también con la diócesis de los vascos, en Ecuador, y eso ha sido para mí un abrir de los ojos, una nueva experiencia pastoral, una experiencia de iglesia que creo que ha pesado muchísimo en mi experiencia personal.

Terra Magazine: ¿Qué aspectos de la Teología de la Liberación se retoman en su proyecto político y social para el Paraguay?
Fernando Lugo: Sobre todo la participación. La Teología de la Liberación, desde el punto de vista pastoral, da mucho espacio a la participación laical. En la diócesis de San Pedro tenemos la experiencia de más de mil comunidades eclesiales de base, en que nadie puede ser un cristiano anónimo, nadie puede ser un cristiano que esté mirando desde lejos la experiencia eclesial, hay que entrar adentro de la comunidad, a participar con los diversos carismas y responsabilidades que tienen los laicos. Este también va a ser un gobierno democrático y participativo donde se pide la participación de todos los estamentos de la sociedad.

Terra Magazine: ¿Cómo ve usted el contexto regional para su proyecto?
Fernando Lugo: Nosotros creemos que es bastante favorable para que Paraguay también entre en la dinámica de un cambio real en el país y que no seamos una isla ni una oasis en el concierto regional. Los gobiernos de Brasil, Argentina y sobre todo Uruguay, para conformar al Mercosur, necesitamos esa comunión del ejercicio del poder y del fortalecimiento democrático de la región. Todos estamos saliendo algunos por más tiempo, otros por menos tiempo, de férreas dictaduras de la décadas de 60, 70, 80¿ Nosotros fuimos los últimos de salir de ella. Ha marcado también un miedo, una apatía a la participación ciudadana, pero creo que hoy nos ponemos a la altura de los acontecimientos y creemos que en las próximas elecciones habrá un alto índice de participación y eso le da legitimidad, y le da legalidad también a las candidaturas electas.

Terra Magazine: ¿Cuál es el balance de su visita reciente a Brasília?
Fernando Lugo: En primer lugar fuimos a Brasília simplemente como ciudadanos paraguayos y también como candidatos a la presidencia de la república del Paraguay. Agradecemos el gesto del presidente Lula que ha tenido la cortesía en recibirnos y más aún de abordar temas de interés común en las cuales sin ninguna duda resaltan los temas de los "brasiguayos", de Ciudad del Este, de la Triple Frontera, de Itaipú, del comercio, de la integración, del Mercosur. La hora y algo que tuvimos de diálogo en el cual también estuvieron presentes el canciller Celso Amorim, el consejero Marco Aurelio Garcia, ha sido en un marco de respeto, de cordialidad, un diálogo abierto y franco como creo que deben ser las relaciones entre países hermanos.

Terra Magazine: ¿En qué consiste su reclamo acerca de la hidroeléctrica de Itaipú?
Fernando Lugo: En primer lugar hay un acta, el acta de Foz de Iguazú, firmado por los cancilleres de Brasil y Paraguay, de 1966. En este acta se afirma taxativamente que el precio de la energía que un país vende a otro país debe ser un precio justo. Nosotros creemos que el precio que Brasil está ahora pagando a Paraguay no es un precio justo sino un precio de costo. Nosotros queremos que sea un precio que rige en el mercado, y es una de las grandes reivindicaciones. Si lo conseguimos, cambiará sustancialmente la economía paraguaya, independientemente de la utilización de esta energía. Paraguay no puede seguir siendo un país agrario, un país ganadero, tiene que convertirse en un país hidroeléctrico, en un país industrial.

Terra Magazine: ¿Cree que el presidente Lula podrá hacer concesiones, considerando las presiones internas muy fuertes en contra de ello?
Fernando Lugo: Yo creo que sí. El mismo Lula ha dicho que el Brasil no puede pensar su crecimiento económico a expensas de la pobreza de sus vecinos. Nosotros admiramos mucho todas las políticas sociales que tiene Brasil. Eso es precisamente también lo que queremos para nuestro país. Acá hay un déficit de políticas públicas y políticas sociales muy alto, y eso lo queremos por lo menos paliar. Creo que un precio justo para la energía de Itaipú nos puede brindar eso.

Terra Magazine: ¿Cuáles son los puntos centrales de su programa de gobierno?
Fernando Lugo: Aquí hay un déficit de casi 400 mil viviendas. Hay un déficit en la reforma agraria que nunca se ha hecho en forma. Un sistema universal de salud, el tema de la reforma educativa que tiene que tender a la generación de fuentes de trabajo, las vías de comunicación como obras de infraestructura, esos son los cinco grandes ejes que nos preocupan fundamentalmente.

Terra Magazine: ¿El Paraguay tiene espacio de maniobra para apartarse un poco del modelo sojero que tanta miseria les ha traído a los pequeños agricultores?
Fernando Lugo: El programa sojero es importante para el gobierno de Paraguay porque es el primer rubro de ingresos en la exportación, pero que no sea el único modelo. Creemos que no es incompatible con la economía familiar campesina de pequeñas fincas que pueden asociarse en cooperativas para sacar rédito de su trabajo y de su producción.

Terra Magazine: ¿Cómo piensan ustedes contrarrestar el riesgo de un fraude electoral?
Fernando Lugo: Históricamente en Paraguay casi no hubo elecciones sanas, limpias. Hay una gran duda y desconfianza en el Tribunal Superior de Justicia Electoral, pero para contrarrestar eso hay un sistema que estamos elaborando, un sistema de control electoral bastante eficiente hasta este momento, y creo que eso dará sus resultados y el 20 de abril será una gran jornada cívica, limpia y transparente que pueda garantizar la legitimidad de las autoridades electas.

Terra Magazine: ¿Qué tan fácil será gobernar después de una victoria? ¿Existe el peligro de que, como sucede en Bolivia, grupos poderosos puedan bloquear el avance social que ustedes se proponen?
Fernando Lugo: Nuestros programas no son radicales, son racionales. Estamos trabajando en la conformación y el fortalecimiento de la unidad en la diversidad, en un sano pluralismo también dentro de las fuerzas democráticas que forman la Alianza. Creo que los principios de un sano nacionalismo, de poner el país en primer lugar, de una reactivación económica unificada con equidad social son los que primarán y facilitarán la gobernabilidad.

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