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AFP
Yoani Sánchez. La blogger cubana ganadora del premio Ortega y Gasset en España al periodismo digital por su blog de crítica a la realidad de su país.
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Daniel Milazzo
San Pablo, Brasil
Yoani Sánchez es cubana. Vive en La Habana. Tiene 32 años, es formada en Filología, madre y blogger. Hace poco más de un año mantiene el blog Generación Y, donde expresa críticas, divagaciones, impresiones y relatos de la realidad cubana. A pesar de las tentativas del gobierno cubano en frenar la visibilidad del blog, mediante filtros y censura, la iniciativa de Yoani fue reconocida, y en abril ella recibió el premio Ortega y Gasset, del periódico español El País. La ceremonia fue realizada en la noche de 7 de mayo, en Madrid, sin embargo, Yoani no se pudo presentar. ¿El motivo? El gobierno cubano no autorizó su salida del país.
De acuerdo con la revista Time, Yoani Sánchez es una de las 100 personas más influyentes del mundo. Ella está en la categoría héroes y pioneros. En entrevista a Terra Magazine, la blogger habla del fenómeno de audiencia de Generación Y -que acumula millones de accesos- resalta la importancia que el mercado negro aún representa en la vida de los cubanos y califica las últimas medidas de Raúl Castro como tentativa de "atenuar la presión social para preservar el poder".
Lea la entrevista completa con Yoani Sánchez:
Terra Magazine: ¿Cómo explica el suceso de Generación Y?
Yoani Sánchez: En mi blog, específicamente, se han dado una serie de elementos que han confluido, para llegar al éxito que tuvo con los cubanos, fuera y dentro de la isla. Por un lado, el éxito de que una persona de mi generación, que normalmente ha sido una generación que optó por el silencio o por la inmigración, esté dando sus opiniones y su versión de la realidad. Otro, que lo haga con mi rostro y con mi nombre, es muy fácil identificarme. Hay varios blogs que se hacen dentro de Cuba con pseudónimos. Por otro, la manera de narrar. En Cuba tenemos un saturación de discurso político, y entonces esa manera fresca, personal y emotiva de narrar mi realidad ha logrado cautivar a muchas personas. También el hecho de ser mujer, madre, sensibiliza muchos a aquellos que me leen. Además, hay una coyuntura de expectativa en torno de la realidad que Cuba está pasando y una nueva tecnología, la tecnología blogger que ha empezado a entrar en la vida cubana con mucha intensidad.
Terra Magazine: ¿Cómo está el acceso desde Cuba a su sitio hoy?
Yoani Sánchez: Hay dificultades todavía. El acceso está bloqueado desde Cuba, está filtrado, es imposible acceder en los servidores que dan servicio a los locales de Internet públicos, o sea, no es posible accederlo desde los cafés que hay en La Habana y tampoco desde los hoteles. Pero tenga noticias de que otros servidores permiten el acceso, pero, por lo menos, desde los lugares públicos no es posible todavía entrar.
Terra Magazine: ¿El servidor está en Alemania hoy?
Yoani Sánchez: Sí, el servidor está en Alemania porque lamentablemente nosotros los cubanos no podemos comprar un dominio en nuestro propio país y hospedarlo en un servidor cubano. No es mi decisión sino la única posibilidad de tener un sitio independiente.
Terra Magazine: Asimismo continúa con muchos accesos¿
Yoani Sánchez: Sí, primero hay muchas formas de burlar a la censura. Los que tienen algún conocimiento informático saben de softwares que pueden entrar en las paginas bloqueadas. Por otra parte, hay algunos servidores en los que el sitio no está bloqueado y entonces, los que pueden entrar, hacen copias y se las distribuyen a los amigos y a los conocidos que están interesados en saber el contenido del blog.
Terra Magazine: ¿Hace cuanto tiempo existe el blog?
Yoani Sánchez: El blog es reciente, tiene un año recién cumplido. Comenzó en abril de 2007.
Terra Magazine: ¿Todo eso puede hacer una presión mayor sobre el gobierno para que Internet sea totalmente liberada y para que éste sea un factor determinante para una mayor apertura en el país?
Yoani Sánchez: El gobierno tiene un gran dilema ahora. Uno, controlar a Internet y otro liberarla para toda la población. El control no está funcionando, porque la gente encuentra el camino para colarse a Internet, a pesar de todo los filtros, las limitaciones y la censura. Los cubanos están usando a Internet para expresarse. Un cubano no puede imprimir y distribuir un periódico porque ese es un delito que se llama propaganda enemiga. Tampoco hay muchas posibilidades de tener un espacio alternativo e independiente en la TV o en la Radio Nacional. Por eso Internet se ha convertido en el "agujero" para tener opiniones críticas o personales. Eso el gobierno lo sabe. Es inevitable que los cubanos se contagien de esta nueve fiebre de poner opiniones en Internet. Si el gobierno cubano no abre el acceso libre, entonces encontraremos un tercer camino para acceder a Internet, a través de otros países, o a través de móviles que tienen acceso a Internet. El gran peligro de Internet es que nos trae noticias de un mundo que a través de la prensa nacional nos llega muy distorsionado. Muy en blanco y negro.
Terra Magazine: ¿Y por aquellos que tienen acceso a Internet, se puede acceder a todos los sitios?
Yoani Sánchez: No, hay muchos sitios bloqueados. Por ejemplo, una buena parte de los que se hacen con temática cubana desde fuera de Cuba, que son criticas contra el gobierno cubano, que hacen denuncias de derechos humanos, que analizan a la realidad de otra óptica, están bloqueados.
Terra Magazine: ¿Entonces, hay libertad de expresión en Cuba hoy?
Yoani Sánchez: Yo creo que estamos muy lejos de eso, lo que me preocupa, pues las medidas tomadas por el gobierno se encaminan más al aspecto material y económico de la vida cotidiana, pero no veo avances claros en el tema de libertad de expresión y de asociación.
Terra Magazine: ¿Cual es su opinión sobre las últimas medidas de Raúl Castro (permitir que se compre electrodomésticos, móviles, computadoras, etc)?
Yoani Sánchez: En la verdad, eso es aceptar lo ineludible. Los cubanos ya tenían acceso a las nuevas tecnologías a través de medios ilegales. Sin embargo, poco a poco, la sociedad cubana ya se venía informatizando a pesar de las limitaciones. Por lo tanto, el gobierno sólo aceptó un hecho irreversible. El impedimento para que los cubanos se hospeden en hoteles era algo muy humillante, una regulación que ensuciaba mucho la imagen del gobierno frente a los países extranjeros y a los turistas. Aceptar que los cubanos puedan entrar en los hoteles no cambió mucho la penuria cotidiana, pues ¿quién podrá pagar 60 o 100 pesos convertibles por una noche en un hotel cuando el salario mínimo está en torno a 15 o 17 pesos convertibles el mes? Hasta ahora no fueron medidas que generen ningún alivio popular. Las medidas necesarias para eso son erradicar la igualdad monetaria -esta esquizofrenia económica entre el peso convertible y el peso cubano que ya dura 15 años- cancelar de un golpe todas las limitaciones para viajar fuera de Cuba y en el tema de la tierra y de la agricultura, lo que es básico, dar independencia a los campesinos, autonomía y, sobre todo, permitir la pequeña empresa privada. Esas sí serían medidas de transformación.
Terra Magazine: ¿La sociedad cubana puede convertirse en una sociedad capitalista? ¿Cuál va a ser la nueva elite de la sociedad cubana?
Yoani Sánchez: El objetivo claro de esas medidas del gobierno es aliviar la presión social para conservar el poder. Pero las cosas no van a ocurrir como quiere el gobierno. Estas medidas pueden elevar el apetito social por cambios y por la economía capitalista, y la presión misma puede empujar en una dirección que el gobierno no calcula todavía. Yo creo que va a emerger una clase de nuevos ricos y pienso que serán fundamentalmente militares jubilados que ahora están vinculados con el sector del turismo, con corporaciones mixtas, con capital extranjero. O sea, los que están vinculados tanto al poder político como al poder económico. Creo que la elite que va a surgir será de las personas que reciben remesas, o los que están vinculados a empresas estatales que siguen acumulando recursos. Eso me preocupa porque es un camino muy parecido al de Rusia. Cuba tiene que moverse hacía una economía más liberal, una economía de mercado, hacia el capitalismo. No podemos vivir más bajo el control del Estado, porque eso está probado que no funciona. Me preocupa que entremos en el capitalismo ya con un férreo control ideológico y sin dar oportunidad a los que piensan diferente a aportar sus ideas, su talento y su creatividad para la revolución y el desarrollo del país.
Terra Magazine: ¿Tiene miedo que Cuba se convierta en el nuevo Haití?
Yoani Sánchez: Realmente no creo en esa posibilidad. Pienso por ejemplo que la población cubana tiene un alto grado de instrucción, tiene una necesidad de producir que ha estado latente durante muchos años, amarrada con la camisa de fuerza del control estatal, que tenemos una infraestructura que a pesar de su deterioro puede recuperarse en poco tiempo. Pienso en la cuestión arquitectónica, en la red ferroviaria, que ahora mismo está en situación catastrófica, pero que con inversiones puede reactivarse en muy poco tiempo. Los primeros momentos del cambio serán muy caóticos, claro. Cuando tengamos un gobierno democrático el reto será ayudar a los menos favorecidos, mantener las ayudas sociales a los que no puedan acceder por su propio esfuerzo a un buen salario. Haití no me preocupa, no creo que esa vaya a ser la dirección.
Terra Magazine: ¿Qué piensa de una aproximación más intensa de Cuba con el régimen de Hugo Chávez?
Yoani Sánchez: En verdad, lo que está ocurriendo es un ligero distanciamiento. Primero porque Chávez es un hombre que ya tiene los días contados en el poder, y ya está claro que probablemente no será reelecto en 2013. Segundo, porque los cubanos en general no simpatizan con ese acercamiento, pues son personas muy conectadas a la idea de soberanía, y la sombra, la amenaza que Venezuela representa, preocupa a mucha gente. Además de eso, no creo que haya intención del gobierno actual en aproximarse, porque está más preocupado en proveer una imagen más plural y abierta en sus relaciones internacionales, mientras Hugo Chávez es una persona que genera demasiados conflictos y es bastante torpe en sus relaciones internacionales. De ahí la intención de distanciarse un poco, es eso lo que yo noto con el gobierno de Raúl.
Terra Magazine: ¿El sistema electoral de Cuba es el centralismo democrático, que elige a los políticos de manera indirecta. Qué piensa usted de este sistema?
Yoani Sánchez: El ejemplo claro de que las personas no confían en el sistema electoral es que nadie se pregunta, para nadie es motivo de conversación lo que va pasar en la asamblea nacional, en torno a las leyes nuevas que se aprueban. El Parlamento cubano, desde que existe hace treinta años, ha votado todas las leyes por unanimidad. Jamás hubo un debate, o un enfrentamiento entre los parlamentarios por no votar una ley. Aunque se diga que cualquiera puede postularse y llegar hasta la Asamblea Nacional, hay filtros que impiden que personas con una predilección diferente a la del gobierno lleguen a sentarse en el Parlamento cubano. La gente tiene mucha apatía y mucho desinterés por los temas parlamentarios, porque no confían en los mecanismos electorales, aunque asisten masivamente a los discursos, por muchos motivos, como el temor ser señalados públicamente por no asistir.
Terra Magazine: Entonces, por una parte hay un desinterés y de otra parte un distanciamiento muy grande de la sociedad con los congresistas.
Yoani Sánchez: Los cubanos no nos sentimos representados por los congresistas, no sentimos reflejados nuestros problemas. La Asamblea Nacional no tiene el poder real de debatir los problemas. Todo eso genera mucha frustración y fastidio, desinterés por todo el tema parlamentario.
Terra Magazine: ¿Se puede pensar que Cuba está más cerca de vivir más movilizaciones sociales hacia una resistencia más clara o de una oposición más directa al régimen? ¿Cómo está el clima en Cuba sobre eso?
Yoani Sánchez: Yo confío no tanto en la iniciativas políticas, sino en las iniciativas ciudadanas de cada día. En esa capacidad que tienen las personas de organizarse espontáneamente para las cosas más ingenuas, cómo hacer una cola, buscar algo para comprar o vender¿ Hasta el mercado negro es en Cuba una muestra de sociedad civil. Creo que la sociedad civil se está reconstruyendo muy lentamente, todavía con mucho miedo, con muchas paranoias, pero poco a poco. No creo que la solución de los problemas de Cuba vaya a pasar por la acción heroica de unos pocos, sino por el constante accionar de muchos. La crítica popular, el proceso de sentirnos dueños del país ya está en curso, tal vez tarde, pero está claro que no se puede mantener la situación actual de verticalidad de poder. Eso no puede continuar, y me parece que la sociedad civil se está reconstruyéndo.
Terra Magazine: ¿Cual es la actual importancia del mercado negro para poder vivir en Cuba hoy?
Yoani Sánchez: Un cubano simplemente no puede vivir sin el mercado negro. Las medidas de Raúl Castro aún no mejoraron la cantidad de comida que podemos poner sobre la mesa ni su precio, por lo tanto, nosotros dependemos de toda una red alternativa y clandestina de distribución de productos, la mayoría robados al Estado, que nos proveen de todas esas cosas a un precio mucho más económico que el mercado en pesos convertibles. El precio también es mucho mayor que en el mercado racional, pero el mercado racional ofrece porciones muy pequeñas para cada persona y no es suficiente para alimentarse decentemente. No hablo de lujo, hablo de poder comer cada día un plato de arroz y poroto, una ensalada o alguna carne. Para eso, se tiene que apelar al mercado negro. Los chicos mayores de 7 años no reciben leche por el mercado racional. En el mercado convertible, un litro de leche cuesta 1,50 pesos convertibles. El salario medio es de 15 pesos convertibles, o sea, comprar leche en ese mercado es imposible para el común de la gente. En el mercado negro, el litro de leche cuesta 10 pesos cubanos. Un peso convertible equivale 24 pesos cubanos. Un peso cubano es igual a cerca de 40 centavos de peso convertible. El mercado negro es el tercero más importante de Cuba, el más flexible y casi todos están involucrados con él.
Terra Magazine: ¿Ayudar a los campesinos e invertir en la producción del campo es la mejor salida?
Yoani Sánchez: Estas nuevas medidas de Raúl de dar pequeñas parcelas de tierra a los campesinos para que las trabajen todavía está en una etapa muy embrionaria y no arroja resultados. Necesita tiempo y garantías, pues los campesinos cubanos están muy desconfiados, porque han vivido procesos de flexibilización y de cierre de todas esas aperturas. Además, todavía los precios que el gobierno pone a los productos de los campesinos están muy por debajo de lo que deberían cotizarse. El campesino está trabajando fundamentalmente todavía para el mercado negro. Un objetivo del gobierno es elevar los precios para que sea más atractivo para ellos venderle al Estado. Están vendiendo a los campesinos instrumentos para labrar la tierra, pero son necesarios tractores, maquinarias de mayor envergadura, para suplir lo que la demanda pide, y no lo que el gobierno quiere. Es un largo proceso y creo que va a tardar para dar los resultados.
Terra Magazine: ¿Salió de Cuba por algunos años. Por qué volvió?
Yoani Sánchez: Por motivos familiares y de responsabilidad cívica. Ya que tenía que volver, decidí regresar pero no al mismo punto de donde había salido, debería comenzar a hacer algo por hacer de Cuba mi país, para no tener que exiliarme en busca de sueños y expectativas. Hay un libro muy bueno, de Milan Kundera, que se llama La vida está en otra parte, y siempre digo que para mi la vida no está en otra parte sino en otra Cuba.
Terra Magazine: ¿Cuales son sus planes para el futuro próximo?
Yoani Sánchez: Mis planes inmediatos son ayudar a hacer crecer la blogósfera cubana. Llevar a otros bloggers a que escriban sus puntos de vista. Ayudar al periodismo ciudadano, no hecho por especialistas, no hecho por personas que tienen una línea política o partidista, sino por los ciudadanos que estamos en el epicentro de los hechos. Eso por una parte. Y por otra, ayudar con todas mis fuerzas a reconstruir a la sociedad cubana, toda iniciativa civil, cualquiera que sea, por ingenua que parezca, puede contar con mi apoyo.
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