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La final entre Nadal y Federer duró casi 5 horas. |
En la final de Wimbedon 2008 se escribió una de las páginas más relevantes para el mundo del tenis. Ese día, Rafael Nadal venció a Roger Federer en un partido memorable que duró casi cinco horas y fue la final más larga de la historia en Grand Slam británico.
En el All England Club, la catedral del tenis, el español ganó por 6-4, 6-4, 6-7, 6-7 y 9-7; acabó con el reinado del suizo y le arrebató el número uno del ránking mundial. Roger no logró obtener lo que buscaba: su sexto título consecutivo en Wimbledon.
El partido, que duró 4 horas y 48 minutos y fue interrumpido dos veces por la lluvia, se llevó a cabo ante un auditorio totalmente extasiado, entre el que se encontraban los príncipes de Asturias y el sueco Bjorn Borg.
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Fue una lucha titánica que finalmente la logró resolver Nadal a su favor. El español no sólo ganó la batalla táctica, sino que además se impuso en la menta.
El mallorquín se impuso 6-4 en el primer set, en 48 minutos de juego, ante un público que se dividía con gritos de "España" o "Come on Rafa", frente a los "I love you Roger".
En el segundo se repitió el mismo resultado (6-4), en el cual el ¿ciclón¿ Nadal volvió a imponer su tenis con tremendas arremetidas sobre el suizo. El "Rafa" se acercaba más a su primer título de Wimbldeon.
Ante la amenaza de una enorme nube que oscurecía la abarrotada "Catedral", el tenis implacable del mallorquín noqueaba la calidad de un Federer que no encontraba fórmulas mágicas para replicar.
Durante el tercer set llegó la primera interrupción por la lluvia, con Federer arriba por 5-4. El duelo se reanudó 1 hora y 20 minutos después y el suizo lo ganó 7-6. Estaba 2-1 abajo y todavía restaba mucho partido.
En el cuarto set, muy parejo también, volvió la lluvia para aumentar la tensión en la Central. Federer mostró una cara opuesta y se llevó el juego con un 7-6.
El quinto set fue dramático. La lluvia volvió a interrumpir el partido cuando estaban 2-2 en el marcador, con el riesgo de que el encuentro no pudiese terminar ese dia por falta de luz. Finalmente, el tiempo mostró respeto por esos dos grandes del tenis y dejó que la jornada terminara en paz.
Ni Federer y Nadal hicieron concesiones y ganaron sus servicios, con más facilidades para Nadal que para Federer. Así, se llegó hasta el decimosexto game para conocer al campeón. Fue 9-7 para el español, que cortaba la hegemonía del suizo en Wimbledon y le arrebataba el número 1.
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