
El cubano Dayron Robles, quien se coronó éste jueves campeón olímpico de los 110 metros con vallas, "corrió con el corazón", afirmó su madre, Regla Plana, por teléfono desde su casa en la oriental Guantánamo, repleta de familiares y amigos.
"Corrió muy bien, con el corazón, y todo el mundo está muy contento, la casa llena de gente, todo el mundo le manda su apoyo", dijo su progenitora a la AFP.
En medio del bullicio de quienes siguieron en la vivienda la carrera por televisión, en Guantánamo (900 km al este de La Habana), Plana destacó: "lo vi muy bien, él parece que quería hacer un poquito más (menos tiempo, 12.93), pero parece que no se sintió presionado, pero estuvo bien".
"Estaba muy confiado en que iba a ganar. Es una cosa que él soñaba (ganar en Pekín), se lo había propuesto, fueron cuatro años de trabajo, de entrenamiento, de sacrificio para tener ese resultado", añadió.
Robles, de 22 años, fue escoltado por los estadounidenses David Payne (13.17, plata) y David Oliver (13.18, bronce), pero lamentó la ausencia de su rival de lujo, el chino Liu Xiang, campeón y recordista olímpico, con quien se esperaba el mejor duelo de los Juegos.
"Eso le pasó a Liu porque le iba a pasar. Nosotros estamos muy apenados por eso, queríamos también ese duelo, pero no pudo ser", dijo la madre del también recordista mundial (12.87).
El triunfo "él se lo merecía", dijo Plana. "Y nosotros también", añadió un familiar, cuya voz se escuchó entre risas en la sala de la casa, que -según comentaron- está "llena de trofeos del campeón".
cb/mis/fb
AFP
AFP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.