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| Romy, el líder del equipo. |
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Objetivo cumplido. Una vez más, el seleccionado argentino volvió a clasificarse para un Mundial, lo hizo con antelación y compartiendo el liderato con Brasil de las eliminatorias. Pero su rendimiento en el final sufrió un abrupto descenso y el equipo dejó su condición de invencible.
El nivel mostrado, sobre todo en los últimos partidos, no fue el esperado y preocupa a más de uno, ya que faltan apenas nueve meses para la gran cita en Alemania 2006. El mayor déficit es la carencia de variantes de un equipo que es Riquelmedependiente.
Esta fue una competición atípica para la Argentina, ya que en la octava fecha, tras el 3-1 ante Perú en Lima, Marcelo Bielsa daba un paso al costado y José Pekerman se hacía cargo del equipo.
Sin embargo, los nombres no cambiaron demasiado salvo la titularidad de Juan Román Riquelme, que pasó de no tener lugar entre los favoritos de Bielsa a ser el líder y armador del equipo de José dentro de la cancha.
En lo táctico, se pasó de un 3-4-3 al ahora 4-3-1-2 que prefiere el actual técnico de la Selección.
El equipo tuvo su pico máximo con el 3-1 a Brasil en el Monumental, con fiesta y baile incluido. Luego, desde su regreso de la Copa de las Confederaciones, el nivel del equipo cayó. Se perdió con Paraguay en Asunción por 1-0 jugando mal, se le ganó con lo justo a Perú de local y se perdió ante Uruguay en el Centenario.
Tal vez, el lograr el pasaje a Alemania con anticipación, hizo que el plantel se relajara y que el técnico experimentara buscando alternativas para partidos futuros.
Lo cierto es que no convencieron las últimas actuaciones. Pero hay algunas cosas claras, como por ejemplo que Hernán Crespo, finalmente, saldrá de la sombra y jugará el Mundial que tanto esperaba como titular indiscutido. El arco es de Abbondanzieri. Ayala, Milito y Coloccini, Samuel parecen números puestos en la defensa, como así también Riquelme, Lucho, Cambiasso y el capitán Sorín.
Algo que molesta y preocupa al seleccionador son las constantes lesiones de sus jugadores. Ejemplo: Aimar, el mismo Riquelme, Ayala, Saviola, Mascherano (llegaría con lo justo) y la de Heinze, quien se perdería la Copa.
También queda tiempo para probar jugadores, aunque se da por descontado que de los que llamó hasta el momento el actual DT, saldrán los 22, dejando de lado a Castromán, Bilos y a Agüero, entreo otros, para otra oportunidad.
Como un acierto aparece la inclusión de Lionel Messi, que ya se instaló como los favoritos de la gente y es elogiado por compañeros y por el cuerpo técnico.
Ya pasó la eliminatoria, se cumplió con el objetivo, uno que siempre cuesta. Ahora, la gran cita Mundial espera. Nueve meses son los que faltan. La dulce espera, en la cual Pekerman deberá pulir varios puestos, arreglar los errores, probar, cambiar hasta conseguir a los 23 jugadores y soñar con la Copa del Mundo.
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