| EFE |
Passarella se fue muy disgustado con el arbitraje. |
El entrenador de River Plate, Daniel Passarella, aseguró que su equipo mereció ganar ante Libertad de Paraguay, aunque aclaró que "por cómo se dio el partido", el empate 2-2 como local "fue un resultado positivo" para el conjunto de Núñez, que remontó dos desventajas.
"La llave está abierta. Tenemos fe en que podemos ganar en Paraguay. Terminó el primer tiempo y ahora falta el segundo", afirmó un optimista Passarella al referirse a la revancha que se disputará el martes 18 de julio en Asunción, por un lugar en las semifinales de la Copa Libertadores.
El director técnico consideró que River fue perjudicado por el arbitraje del brasileño Carlos Simón, quien en el primer tiempo anuló un gol de Ernesto Farías por cobrar erróneamente posición adelantada tras un lateral a instancia de uno de sus asistentes.
Si bien no profundizó demasiado acerca de los errores de Simón, Passarella exageró, disgustado: "Cuando terminó el partido no me fui molesto por el resultado, sino por los árbitros. Jugamos contra catorce, trece y medio, catorce. Se equivocaron bastante. Y en la jugada del gol a Farías, el error fue más del árbitro que del asistente, ya que podría haber hecho seguir".
"En la revancha esperamos ser once contra once", pidió en la conferencia de prensa posterior al 2-2 que dejó a su equipo en una incómoda posición en la Copa Libertadores, la gran obsesión de todo River.
A modo de balance sobre el encuentro de ida por los cuartos de final, indicó: "Por cómo se dio el partido, fue un resultado positivo porque ligamos bastante poco y erramos muchos goles. El empate no es negativo porque podríamos haber perdido".
Passarella dijo que la figura del partido fue el arquero de Libertad, Aldo Bobadilla, y que eso "deja en claro que el resultado fue injusto".
"Fue un partido emocionante y vibrante, bien de Copa", manifestó Passarella, quien explicó que el ingreso de Lucas Pusineri, de pobre actuación, en el segundo tiempo se debió a que Jonathan Santana "estaba impreciso con la pelota y erró muchos pases".
Por otro lado, adelantó que el próximo lunes mantendrá "una reunión muy importante" junto al presidente del club, José María Aguilar, y al otro hombre fuerte del Consejo de Fútbol, Mario Israel, por el tema refuerzos.
En ese sentido, confirmó que pidió dos caras nuevas, aunque se negó a brindar detalles sobre los nombres en cuestión.
De todos modos, trascendió que los jugadores que pretende no saldrían de entre el volante de Newell's Old Boys de Rosario Fernando Belluschi, el defensor de Colón de Santa Fe Federico Lussenhoff y el delantero de Vélez Sársfield Lucas Castromán.
Además, se mostró contento por el regreso del defensor Eduardo Tuzzio luego de cumplirse su préstamo en el Mallorca de España.
"Con la vuelta de Tuzzio y otros dos jugadores me conformaría. Uno de esos dos está cerca", resaltó Passarella, quien elogió al delantero de Newell's Ariel Ortega pero aclaró que los esfuerzos económicos del club por ahora no están centrados en concretar el regreso del "Burrito".
"Me gustan todos los jugadores que juegan bien, pero a veces no es posible traer a los que uno quiere. Ortega es un hombre de la casa, del hincha riverplatense, pero en su momento no se dio la situación porque costaba mucha plata traerlo. Ahora estamos apuntando a otros jugadores", añadió.
Por último, señaló que para el mes de agosto espera contar con el delantero colombiano Radamel Falcao García, quien se recupera de una rotura de ligamentos.
"Radamel es como (Rodrigo) Palacio para Boca, (Ariel) Ortega para Newell's o (Sergio) Agüero para Independiente", lo elogió. |