Ronald Rivero, del Bolívar, disputa el balón con Wilmer Aguirre, de Alianza Lima
Foto: EFE
Con un doblete del delantero José Carlos Fernández, el peruano Alianza Lima derrotó 3-1 a domicilio al boliviano Bolívar, en partido del Grupo 3 de la Copa Libertadores de América 2010, que se disputó este miércoles en el estadio Hernando Siles de La Paz.
El héroe de la jornada fue el delantero peruano José Carlos Fernández que, con un memorable doblete, batió el arco local a los 72 y 75 minutos. En tiempo de reposición (90+2), el colombiano Johnnier Montaño puso el 3-1 definitivo.
El descuento fue anotado de penal por el uruguayo William Ferreira, con un preciso disparo a los 89.
Un impecable pase del emblemático Juan José Jayo permitió a Fernández inaugurar el marcador a los 72, cuando Bolívar intentaba ordenarse y llevar peligro al arco rival. El mismo Fernández clavó el balón a los 75, ante un fallo de la defensa local.
Bolívar careció de un planteo táctico coherente, mientras el técnico de los peruanos Gustavo Costas dio muestras de que supo leer adecuadamente el partido.
Sin embargo, este fue un partido de contrastes: en el primer tiempo Alianza Lima hizo su juego y frenó el ímpetu de los locales, pero para el segundo parcial se animó a ir adelante e hizo los dos goles.
Bolívar asedió sin orden ni concierto y esporádicamente llevó riesgo al portero peruano Salomón Libman, de impecable faena.
El partido de vuelta será disputado en el estadio aliancista de Lima, el 8 de abril.
El primer tiempo del partido concluyó con el marcador en blanco, signo de que los locales no hicieron las cosas bien, pero también de que los visitantes aprovecharon la improductividad de los rivales.
Los peruanos se sujetaron a cabalidad al libreto del técnico Gustavo Costas -defensivo a la hora de riesgo y cautelosamente ofensivo al momento del ataque- y con esa simple fórmula preservaron una paridad que, en el fondo, significaba un duro revés para el local.
La ineficacia de Bolívar -llamado a otorgarle movilidad al partido- hizo suscumbir a la tribuna en un prolongado bostezo matizado sólo por las crecientes rechiflas que reprobaban al equipo del colombiano Santiago Escobar.
Y no era para menos, a pesar de sus millonarias contrataciones -las más elevadas del fútbol doméstico- Bolívar parecía una orquesta de buenos músicos con una deficiente partitura y una inexperta batuta.
Para entonces la abulia de la Academia boliviana era evidente y también la casta del Alianza que comenzaba a tomar la temperatura del partido y a hacer peligrar la valla del portero local Carlos Arias.
Con sus líneas inconexas, Bolívar apenas tuvo dos ocasiones de gol, una con remate del volante brasileño Alex da Rosa, que sufrió horrores para darle movilidad a su equipo, y otra con un cabezazo del delantero uruguayo William Ferreira que el puerta peruano echó al córner.
A pesar de jugar replegado con una doble línea de cuatro por temor a la altura de La Paz (3.600 m de altitud), Alianza Lima tuvo lo suyo y llevó peligro en un par de ocasiones al pórtico celeste.
Alianza Lima, liberado de sus propios fantasmas, se animó más en el segundo tiempo, mientras Bolívar trocó su 3-5-3 inicial por un 4-4-2, aunque con escaso resultado.
Bolívar tuvo alrededor de los 58 minutos dos ocasiones inmejorables para anotar.
Pero quien no perdonó fue el delantero aliancista Fernández, que a los 72 y 75 anotó y puso a su equipo 2-0 arriba en el marcador. Montaño dio la estocada final, al expirar el partido.
En tiempo de alargue, Ferreira anotó de penal el gol del honor.

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