| AFP |
 |
| Raikkonen con copa |
 |
|
|
Luego de una racha complicada, el finlandés Kimi Raikkonen volvió al triunfo tras imponerse en el Gran Premio de Francia, que tuvo a Ferrari como el gran protagonista ya que el brasileño Felipe Massa completó el 1-2 para la escudería de Maranello.
El "renacimiento" de Raikkonen fue oportuno, no sólo porque abre una luz de esperanza en la pelea por el título, sino que su nombre quedará grabado como el último ganador de Magny-Cours, ya que el tradicional circuito francés se despide de la Fórmula Uno. El podio lo completó Lewis Hamilton con McLaren.
Tras este resultado, Hamilton, que acumula ocho carreras seguidas sin bajarse del podio, sigue liderando el Mundial de Pilotos, ahora con 14 puntos de ventaja sobre Fernando Alonso, que terminó séptimo, 17 sobre Massa y 22 respecto a Raikkonen. La lucha por los que persiguen al inglés ha quedado en un puño en una temporada en la que los cuatro primeros clasificados ya han logrado dos triunfos cada uno.
Raikkonen esperó su momento para pegar el zarpazo y sacar réditos de la última detención en boxes. Fue allí cuando el finlandés aprovechó la entrada a boxes de su compañero Massa para sacar una ventaja que luego le permitió salir de los pits delante del brasileño.
La importancia de la victoria de Kimi no pasa sólo porque se anotó otra vez entre los ganadores y terminó con la racha de McLaren, sino que el finlandés necesitaba un triunfo para recuperar terreno dentro de la propia escudería Ferrari.
Un párrafo aparte merece el polaco Robert Kubica (Sauber) que concluyó en la cuarta posición, en su reaparición tras el accidente sufrido en Canadá. La anécdota de la carrera la protagonizó el holandés Christijan Albers (Spyker), que en su primer repostaje abandonó con tanta prisa la zona de garajes que se llevó puesta la manguera del combustible, arrancada de cuajo del surtidor. Tuvo que abandonar.
La próxima prueba será el Gran Premio de Gran Bretaña, el 8 de julio en el circuito de Silverstone.
|