| EFE |
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| Alonso correrá para McLaren en 2007. |
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La relación entre Fernando Alonso y el triunfo está escrita desde hace
22 años. Aunque sea difícil de comprender, el asturiano de tan solo 25
años, se codea con el éxito desde muy pequeño.
Su padre le regaló un Karting, contruido por él, cuando Fernando tenía
3 años y meses después consiguió su primer logro arriba de una máquina:
un torneo para niños, donde participaban chicos que doblaban su
edad.
Sin embargo, la historia pudo haber sido diferente si es que el piloto
decidía fichar para el Club Celta de Vigo, que le ofrecía ser arquero
en divisiones inferiores. Pero Alonso había nacido para manejar y en
1988 se consagró campeón infantil de karting en Asturias, en una
competición que constaba de ocho carreras.
Ya con 14 años, llegaba su primera prueba importante: el Mundial de
Karting, donde finalizó tercero, un lugar adelante de Kimi Raikkonen.
Luego, llegarían decenas de participaciones que afirmaban que su
crecimiento como piloto no tenía techo.
En 2001 le llegó la hora de la máxima categoría. Debutó con un Minardi
en el Gran Premio de Australia y durante esa temporada corrió 9
carreras, logrando una mejor perfomance que su compañero de equipo, el
brasileño Tarso Marques.
Un año después, sorprendido por su desempeño, Briatore no demoró en
contratarlo para ser tester en Renault, en ese entonces una escudería muy
inferior a Ferrari, McLaren o Williams.
Los buenos tiempos marcados por Alonso como piloto de prueba, lo
llevaron a ser corredor oficial de la marca francesa en 2003. En el Gran
Premio de Malasia hizo pole y se convirtió en el hombre más joven en
conseguirla. Finalizó la temporada como sexto, atrás de Ralf Schumacher y
Rubens Barrichello, y también fue el primer español en subirse al podio,
en el GP de Hungría.
El año siguiente no fue positivo para el asturiano. A pesar de
conseguir 59 puntos y finalizar como cuarto en el Mundial, se encontró con un
Michael Schumacher brillante, que ganó el campeonato de punta a punta.
Pero todo cambiaría en la próxima temporada y el 2005 fue el año de su
consagración. Fue el primer campeón hispano y el más joven en la
historia de la máxima categoría. Difícil será olvidar sus maniobras en los
circuitos de Australia, Malasia, Bahrein, Francia, Alemaña, España y San
Marino, donde le ganó un apasionante duelo a Schumacher.
Pero todo campeón necesita revalidar su título para demostrar que sigue
vigente y que aspira a ser un verdadero grande en la historia. Luego de
un excelente comienzo en 2006, con 6 carreras ganadas y 3 segundos
puestos en la primera mitad del Mundial, llegó el derrumbe en las
siguientes carreras.
A partir de que se hizo público su arreglo contractual para integrar la escudería McLaren en 2007, su Renault no funcionó de la misma manera que en las primeras pruebas.
Y cuando todo indicaba que Schumacher sería el campeón, su Ferrari
sufría una impensada rotura de motor en Japón y Alonso se alzaba con el
primer lugar, que lo dejaba a un paso del título.
Con todo servido para ser bicampeón, un ganador no falla y Alonso no
fue la excepción.
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