En 1950, regresaba la Copa Mundo después de varios años de guerra. Brasil sería el segundo equipo de América en ser anfitrión del mayor campeonato de este deporte que había vivido momentos trágicos en la década anterior.
Terra Colombia / César Herrera Hortúa
En ese Mundial se empezaron a crear historias míticas. Antonio Carvajal, arquero de México, inició su récord de jugar cinco mundiales consecutivos con su selección, algo que se consumaría en Inglaterra 1966.
Igual de histórico era el equipo de Brasil. Amplio favorito para llevarse su primera Copa debido a su fútbol y el calor de su público.
Todo inició bien para los locales. Los resultados se daban en cada partido, incluso, marcaron la más grande goleada hasta el momento en mundiales cuando derrotaron 7-1 a Suecia.
Los brasileños llegaron a la final, pero se encontraron con el primer campeón del mundo, Uruguay. Ante más de 200.000 espectadores, cifra récord de público en todos los mundiales, los locales perdieron su primera opción de ganar el trofeo mundial.
Brasil se fue adelante en el marcador en la final frente a Uruguay. Friaca, al minuto 47 del primer tiempo, comenzaba a ilusionar a los locales. Sin embargo, Schiaffino y Ghiggia, faltando poco para terminar el partido, dieron vuelta al marcador para que los uruguayos consiguieran su segunda corona.