En Suiza y con la presencia del presidente Lula, el máximo organismo del fútbol anunció oficialmente que la Copa del Mundo vuelve a Sudamérica en 2014 de la mano de Brasil, el único candidato que se presentó. El Mundial regresa a ese país luego de 64 años. Hay 18 ciudades candidatas, pero la final se jugaría en el Maracaná de Río de Janeiro.
La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) designó a Brasil como sede de la Copa del Mundo 2014, en la reunión de Comité Ejecutivo realizada en Zúrich (Suiza), y que tuvo la presencia del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y del delantero Romario, como figuras emblemáticas del país sudamericano.
La candidatura de Brasil, único país postulante con la opinión favorable de la inspección, fue presentada este martes ante el Comité Ejecutivo de la FIFA, quien cumplió con el trámite de la oficialización.
La confirmación desató la celebración de la nutrida delegación brasileña que viajó a Suiza, encabezada por el presidente Lula, y de miles de compatriotas.
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A partir de este momento, tendrán que ponerse manos a la obra para adecuar el país a las promesas de una candidatura de la que, por ahora, sólo se conocen las grandes líneas. Hay un total de 18 ciudades aspirantes a acoger partidos, aunque al final deberían quedar entre ocho y 13.
También hay algunas certezas: 64 años después del 'Maracanazo', la final del Mundial-1950 que Uruguay ganó a Brasil, se renovará el legendario estadio Maracaná de Río de Janeiro para acoger algunos partidos y la final.
Se sabe además que el Morumbí, el mayor estadio privado de Brasil con 73.500 localidades, también será renovado y se construirán cuatro recintos nuevos en el noreste del país para beneficiar económicamente a las zonas menos desarrolladas.
Según Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), el Mundial se financiará sobre todo con fondos privados, aunque es difícil saber si se trata de una declaración de intenciones o podrá cumplir su promesa en un país donde son muchos los ejemplos de proyectos faraónicos de costes desmesurados y/o de mala gestión de fondos públicos.
Sí se conocen los ingresos de taquilla previstos: 390 millones de dólares por tres millones de entradas. Pero sin duda habrá precios para extranjeros y para brasileños, ya que 150 de los 190 millones de habitantes viven en la pobreza y son el alma de la incomparable pasión futbolística en todo el país.
El informe de inspección de la FIFA dedica un capítulo a un tema delicado que preocupa a muchos: la seguridad en un país con un alto índice de criminalidad. "La realidad no es tan terrible como la opinión pública cree. Algunas capitales tienen problemas pero no la mayoría de las candidatas", dice.
El informe destaca la promesa del gobierno de Lula de invertir 3.300 millones de dólares en una campaña para reforzar la seguridad de aquí a 2012 y "la gran experiencia" a la hora de "organizar grandes eventos" de Brasil.
El informe de la FIFA resalta que Brasil, además de albergar el Mundial-50 ganó otros cinco, tiene "todas las cartas en la mano para organizar una excepcional Copa del Mundo", que beneficiará "a la comunidad futbolística y también a la población brasileña".
El delantero brasileño Romario, campeón mundial de 1994, muy involucrado en la promoción de la candidatura, dejaba un mensaje. "Organizando el Mundial, Brasil experimentará una mejora socioeconómica y educativa. Habrá muchas cosas positivas, no sólo para el fútbol sino a nivel económico, educativo y social. El Mundial-2014 marcará nuestra historia", concluía el eterno goleador.
Brasil, único candidato con la opinión favorable de la inspección, fue confirmado como sede del Mundial 2014 por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), en la reunión de Comité Ejecutivo, que se desarrolló este martes en Zúrich (Suiza), y que tuvo la presencia del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.
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