› Terra › Noticias
 
 Envianos un email
, hs.


Jueza Arizona es la primera mujer méxico-estadounidense en ocupar este cargo

María L. Félix, jueza de paz en el condado Pima, es la primera mujer méxico-estadounidense en ocupar este cargo, y ejemplo de profesionales que han culminado sus carreras universitarias después de haberse casado y criado hijos.

"Para mí es un verdadero honor, ser la primera mujer méxico-estadounidense en tener este cargo, pero es extraordinario que ha este punto, en el 2008, en Arizona con la comunidad mexicana tan grande, apenas pasara esto, la pregunta para mí es por qué no ocurrió antes", dijo la jueza.

Como muchas mujeres hispanas, Félix se casó muy joven, un año después de haber terminado la secundaria, y se dedicó por completo a su familia y sus tres hijos.

Diez años después se divorció y empezó a trabajar como secretaria en un hospital local para sacar adelante a sus hijos.

"Una vez una persona me preguntó si tenía algún remordimiento en mi vida. Tomé muy en serio esa pregunta, porque aunque mi matrimonio terminó en un divorcio, tenía yo tres hijos maravillosos, fue entonces que recordé la beca para estudiar en la Universidad de Arizona que había rechazado cuando terminé mis estudios de escuela secundaria", dijo Félix en entrevista con Efe.

A los 38 años, la hija de inmigrantes mexicanos originarios del estado de Sonora decidió dar un cambio radical a su vida y se matriculó en la Universidad de Arizona (UA) "Mis hijos ya estaban grandes, uno de ellos ya estaba en la universidad, fue muy motivante, incluso, una vez tomamos los mismos cursos, fue una experiencia bellísima", señaló.

Sus esfuerzos fueron recompensados cuando se graduó en 1995 de la Escuela de Derecho de la UA, carrera que siguió por su interés en ayudar a otras personas.

"Las leyes me permiten ayudar a la gente en un margen más amplio, involucra muchos aspectos como el servicio social y la psicología", agregó.

Para la juez de 58 años ha sido muy importante mantener su cultura y su primer idioma, el español.

"El español ha sido muy importante en mi trabajo, el poder comunicarme directamente con las personas. Es verdad que existen traductores, pero creo que siempre es mejor tener ese contacto directo con el individuo y entender su cultura, hay sentimientos que a veces no pueden traducirse", dijo la abuela de tres nietos.

Con la ayuda de su familia, amigos y vecinos, Félix logró recaudar en el 2004 las firmas necesarias para estar en la boleta y ser candidata a juez de paz en la Corte de Justicia del condado Pima.

Félix ganó la nominación y se convirtió en la primera mujer méxico-estadounidense en ocupar este puesto.

"Mi consejo a todas las mujeres es que se pregunten a sí mismas cuál es el remordimiento que tienen en sus vidas y traten de corregirlo, no dejen que nada impida sus sueños, no se pongan barreras en su camino, porque todo se puede cumplir", finalizó.

El próximo noviembre Félix volverá a ser reelegida para otro término de cuatro años, ya que nadie su inscribió como contrincante para las próximas elecciones.

EFE

Agencia EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización escrita de la Agencia EFE S/A.